Probablemente nunca te hayas parado a pensar qué se puede hacer con las botellas de vidrio y las latas de Coca-Cola, aparte de reciclarlas después de disfrutar de su contenido.

La creatividad y conciencia verde de artistas y artesanos como Jane Walker, Kathleen Plate, Ashia y Julie Burke, y Kimberly Norkooli les ha llevado a convertir estos materiales aparentemente inútiles en algo muy valioso, una vez recuperados.

Fantásticas joyas, bolsos, cortinas, vestidos o lámparas, en los que pervive el espíritu atemporal de Coca-Cola.

Un vidrio "mágico"

Cómo los artistas y artesanos transforman botellas y latas de Coca-Cola en joyería un vidrio magico

Las obras de Kathleen Plate hipnotizan: desde espectaculares lámparas de araña a cortinas, pasando por joyas y vestidos, sus piezas de encargo añaden funcionalidad y sofisticación a partir del vidrio reciclado.

En ella se fijó Coca-Cola cuando buscaba a un artista que creara piezas de vidrio reciclado de botellas de Coca-Cola para la tienda de regalos del museo World of Coca-Cola en Atlanta, inaugurado en 2007. La colaboración inicial consistió en una colección de joyas bajo la leyenda Bébela, llévala. Tal fue el éxito, que ambas partes decidieron trabajar más estrechamente.

"El vidrio de las botellas de Coca-Cola, tan claro y radiante, es literalmente mágico: va con todo y todos; en el caso de la joyería, da igual el color de piel que tengas o la ropa que lleves. A nadie le sienta mal", señala. "La gente me cuenta constantemente lo queCoca-Cola les evoca; es parte de nuestra cultura y tiene una conexión nostálgica con todos nosotros”.

Pétalos de rosa de lata

Pétalos de rosa de lata

Julie es una de las cuatro hijas de Ashia Burke y ambas trabajan juntas como diseñadoras. Su madre recuerda que Julie siempre ha demostrado una gran creatividad. Julie, que ya diseñaba joyas antes de asociarse con su madre, solía trabajar por la noche y tomaba bebidas con cafeína para mantenerse despierta. "En lugar de tirar las latas, pensamos que podríamos utilizarlas para hacer joyería: contábamos con la materia prima y la idea era respetuosa con el medio ambiente", cuenta Julie.

Se pusieron a ello y han logrado desarrollar una técnica que transforma pedazos de lata en delicados pétalos de rosa y alas de mariposa. "Ofrecemos diseños únicos y trabajos de calidad", subraya. Su repertorio también incluye cadenas, perlas, diamantes de imitación y elementos vintage que dan a estos objetos modernos una pátina antigua.

La inspiración que llegó del cine

Cómo los artistas - La inspiración que llegó del cine

La madre y el padrastro de Kimberly Norkooli regentaban una tienda de vidrios tintados. Además de aprender la técnica de coloreado del cristal, esta estudiante universitaria se introdujo en la del grabado de vidrio, enamorándose de ella. Esto le llevó a la fabricación de joyería y a vender algunas piezas en el local de la familia. Pero la idea de utilizar elementos de Coca-Cola le vino una noche viendo la película Quiero ser superfamosa (Confessions of a Teenage Drama Queen). En un momento del filme, el personaje principal aparece con un collar hecho con chapas de botellas de Coca-Cola, y Norkooli quedó fascinada.

Tras investigar, averiguó cómo hacer los agujeros en las chapas y suavizar sus bordes, y logró crear un diseño similar. "Siempre ha habido bebedores de Coca-Cola en mi familia”, afirma. “Tengo muchas razones para utilizar estas chapas: son divertidas y atractivas para hacer joyería, pertenecen a una marca mítica y, además, consigo eliminar residuos de los vertederos”.

Artesanía con fines solidarios

Cómo los artistas-Artesanía con fines solidarios

Lo que usa Jane Walker son las anillas de las latas de Coca-Cola para confeccionar joyería, bolsos y otros accesorios. Un savoir faireque, a través de la organización benéfica que dirige, Purple Community Fund, esta artesana británica ha trasladado a numerosasmujeres pobres de Filipinas para que puedan ganarse la vida y mantener a sus familias. “Cuando llegué a Manila, vi cómo las mujeres y los niños buscaban basura en los vertederos que pudiera ser reciclada y vendida. Empecé a pensar en formas sostenibles de hacerlo para que pudieran salir adelante".

Su organización ayuda a estas personas a recoger la mayor cantidad posible de anillas de latas, que luego se convierten en joyas (como puedes ver en el siguiente vídeo) y se venden online. Los ingresos se destinan a estas comunidades para mejorar su educación, salud y empleabilidad. Hacer un bolso de anillas puede llevar unas 100 horas de trabajo y ser necesario hasta un kilo de ellas, unas 2.622, según explica Walker.

"Todo empezó en 2008. Tenía una amiga en Manila, cuyo marido trabajaba en Coca-Cola. Le insistí en que podía hacer productos sorprendentes a partir de las anillas de las latas y le pregunté si Coca-Cola podría ayudarnos a recoger más, porque entonces era complicado. Accedieron a recibirme, mostré algunas de las piezas que era capaz de realizar y se inició una colaboración que ha ido creciendo con el tiempo".

Hoy, Walker es una de las integrantes del programa 5by20 de Coca-Cola, que busca empoderar a cinco millones de mujeres emprendedoras en todo el mundo con el horizonte de 2020. Desde 2010, ya ha conseguido impactar en 1,2 millones en 60 países.“Que sean valientes, que pueden conseguir lo que se propongan”, es el mensaje de Walker.

Sarah Turner es otra de las participantes en 5by20. En su caso, crea bonitas lámparas de LED a partir del plástico de las botellas de Coca-Cola. Otro ejemplo de las sorprendentes cosas que se pueden hacer con material reciclado.