Han pasado ya casi 65 años desde que, en 1953, comenzara la producción de Coca-Cola en España como la compañía que conocemos hoy. Desde entonces, hasta hoy, muchos han sido los lugares que Coca-Cola ha llamado "hogar", así que ahora que la sede actual ha sido transformada y forma parte de las oficinas más innovadoras de Coca-Cola en todo el mundo, es un magnífico momento para echar la vista atrás y ver todo el camino recorrido.

La planta de la calle Almogáraves

El 31 de marzo de 1953 se inauguraba la planta de la calle Almogáraves en Barcelona, la primera embotelladora de Cobega, de la familia Daurella. Esta fábrica fue la primera de Coca-Cola en España y marcó el inicio de un modelo de negocio basado en la suma de un montón de compañías españolas de embotellado y distribución, formando un matrimonio ejemplar: una empresa tutora de servicios y socios regionales que conocen el terreno y el oficio de vender y embotellar refrescos. 

El modelo de embotelladores fue todo un éxito, y muy pronto se inauguró también la planta de Casbega en Madrid. En los 60, ya había ocho plantas embotelladoras distribuidas por todo el país: Madrid, Barcelona, Valencia, Tenerife, Palma de Mallorca, Sevilla, Málaga y Zaragoza. 

Las primeras oficinas de Coca-Cola

Las primeras oficinas de Coca-Cola en España se ubicaron en un pequeño despacho de tres habitaciones en la Plaza de España, después en la calle Alcalá y, más tarde, al número 26 de la calle Serrano, donde trabajaban 44 empleados en dos pisos. 

Pero la compañía no paraba de crecer, así que, en 1967, se inauguraron unas nuevas oficinas centrales mucho más grandes, en Josefa Varcárcel, que fueron la sede de Coca-Cola hasta el año 2009.

Aquellas oficinas, construidas por Coca-Cola, eran realmente modernas para la época, y contaban con todo lo que ahora consideramos tan moderno e innovador: había un campo de futbol sala cubierto, uno exterior de baloncesto, un gimnasio y hasta una zona de prácticas de golf, aunque con el tiempo la pista de fútbol sala y la zona de prácticas de golf se perdieron en sucesivas ampliaciones de las zonas de oficina. 

Las nuevas oficinas de Madrid

30 años después, en 2007, las oficinas vuelven a quedársele pequeñas a Coca-Cola, que en 2007 decide diseñar y construir un nuevo edificio para la sede en Madrid, que además plasmara el compromiso prioritario de la compañía con la sostenibilidad.

Dos años más tarde, en 2009, tras muchos estudios y resfuerzos, se estrenaron las nuevas oficinas. Un edificio sostenible y eficiente desde su construcción, levantado en un terreno de bajo valor ambiental, con un plan de movilidad sostenible que promoviera el tranporte público y un consumo reducido de agua y energía, logrando así el prestigioso certificado LEED oro que otorga US Green Building a los edificios más respetuosos con el medio ambiente. 

Este año, además, las oficinas han sido remodeladas por dentro con el fin de adaptarlas mejor a la forma de trabajar en Coca-Cola -el edificio alberga la sede de Coca-Cola Iberia para The Coca-Cola Company y también la de Coca-Cola European Partners- buscando potenciar el trabajo el equipo y la creatividad a través de espacios abiertos, zonas de esparcimiento y lugares para desconectar y, como en todas las oficinas a las que Coca-Cola ha llamado hogar largo de todos estos años, sentirse como en casa.