Desde que hicieran su aparición en televisión en el invierno de 1995, los camiones de reparto de Coca-Cola iluminados se han convertido en todo un icono de la Navidad. Tanto es así, que, con motivo de las fiestas navideñas, los famosos vehículos realizan desde hace años un tour con paradas en diversas ciudades del mundo. ¿Pero cómo surgió la idea y cómo fue evolucionando con el tiempo?

Los célebres camiones fueron creados por la agencia W.B. Doner para la campaña de Navidad de la compañía de 1995. Bajo el nombre de Christmas Caravan, el anuncio de televisión mostraba una fulgurante flota de camiones de distribución de Coca-Cola atravesando un paisaje nevado y llevando felicidad a sus moradores.

Anuncio de Coca-Cola con uno de los iconos de la Navidad: los camiones iluminados

Estos enormes vehículos rojos así iluminados cautivaron al público gracias a los efectos especiales de la empresa Light and Magic, responsable de los de películas como La Guerra de las Galaxias.

Tanto en los laterales como en la parte de atrás de los camiones estaba el Santa Claus de Haddon Sundblom, el pintor estadounidense de origen sueco que, por encargo de Coca-Cola, creó en 1931 un Papá Noel entrañable, cálido y amigable, a medio camino entre lo simbólico y lo real, la personificación del espíritu navideño y la felicidad de Coca-Cola.

Los camiones iluminados de Coca-Cola representan la felicidad y el espíritu navideño

Esa ilustración rápidamente caló entre el público y contribuyó a fijar la imagen definitiva de Papá Noel, al que Sundblom estuvo dibujando anualmente para Coca-Cola hasta 1964.

En 1996, los camiones de Coca-Cola sirvieron para presentar los nuevos envases de Navidad de la compañía, en los que no faltaba el Papá Noel de Sundblom y que estuvieron disponibles para la venta en Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Hong Kong, Sudáfrica, Singapur y Filipinas.

Flota de camiones de Coca-Cola iluminados para Navidad

Dos años más tarde, en 1998, Christmas Caravan III se emitió en más de 100 países y lo pudieron disfrutar millones de espectadores a lo largo y ancho del planeta. De hecho, hoy sigue siendo uno de los anuncios de Coca-Cola más ampliamente difundidos.

En 1999, el spot, rebautizado como Journey, fue filmado en la nieve de Vancouver (Canadá) usando tres camiones, que la informática convirtió en una flota completa, y con la participación de un elenco de 40 actores. Esta vez, los camiones de Coca-Cola se encendían enfrente de un abuelo y su nieto, que leían en casa un cuento de Navidad.