De la sierra de Albarracín hasta la nariz del país que le puso rostro a Europa. El Tajo, Tejo o Tagus, como lo nombraron los romanos, es el río más largo de la península Ibérica. Bebe agua de casi todos los montes del centro peninsular y, cuando llega a Lisboa, vierte sobre el mar cerca de medio millón de litros al segundo.

A lo largo de sus orillas, un grupo de valientes ultima estos días la preparación de su particular homenaje al río. Un recorrido de 770 kilómetros en bicicleta que se entrelaza con el curso del Tajo. Un recorrido en el que el agua se antoja fundamental.

A escala humana, lo del medio millón de litros al segundo del caudal del Tajo es difícil de imaginar. Como también lo son los más de 30.000 litros de bebida que la organización de la Powerade MTB Non-Stop Madrid-Lisboa prepara para la carrera.

A lo largo de 709 kilómetros de asfalto, tierra y piedras, mantenerse hidratado es esencial. Y la logística para ello está calculada al milímetro.

“Toda la estructura a lo largo del recorrido mueve unas 200 personas. Cada estación de hidratación cuenta con 12-15 voluntarios y la organización somos entre 35 y 40 personas”, explica Félix Dot, director general de RPM Events, empresa encargada de hacer realidad la Powerade MTB Non-Stop Series.

Las etapas de la carrera

La cuarta edición de Madrid-Lisboa, que se celebrará entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, repite recorrido. Entre Las Rozas en Madrid y el Parque das Nações en Lisboa, la ruta cuenta con nueve paradas obligatorias o estaciones de hidratación. Aquí, los participantes pueden descansar, ducharse, comer algo y, lo más importante, beber.

la Powerade Non-Stop MTB

©Así lucía la estación de hidratación de Burgohondo en la edición de 2015 / Powerade MTB Non-Stop Series

A modo de etapas, aunque sin las horas de descanso que acompañan en una carrera al uso, el recorrido se toma un respiro cada 70 u 80 kilómetros. “Hicimos cortes naturales en la ruta y buscamos poblaciones cercanas. Intentamos que tengan algún tipo de servicio, como un polideportivo, para que puedan descansar y ducharse los participantes”. Y parece que a los pueblos les ha gustado la experiencia porque todos repiten un año más.

A los pies de otro río mítico, en la provincia de Ávila, Navalperal de Tormes se ha convertido en el mejor ejemplo de lo que significa la Madrid-Lisboa a nivel organización. Tiene tan solo 98 habitantes, según datos de 2015, que se vuelcan con la carrera. “Los vecinos hacen caldo para los participantes, incluso he visto a gente abriendo las puertas de su casa a las cuatro de la mañana. Se ha vuelto una estación muy entrañable”, explica Félix Dot.

A mayores de este pueblo, la ruta cuenta con seis estaciones más en territorio español (Robledo de Chavela, Burgohondo, Navaconcejo, Cañaveral, Alcántara y Cedillo) y tres en Portugal (Ponte de Sor, Coruche y Lisboa).

En cada punto de hidratación, beber es la prioridad. Allí, cada equipo recibe, de media, tres botellas de litro y medio de agua y tres botellas de medio litro de Powerade. Además, hay zumos y otros refrescos a disposición de los participantes, según señala Arnau Blázquez, de RPM Events. Todo el material es gestionado por los voluntarios del pueblo bajo supervisión de la organización.

La importancia de la hidratación en la Powerade Non-Stop MTB

©Uno de los participantes se hidrata durante la carrera / Powerade MTB Non-Stop Series

Y eso es todo. En el resto del recorrido, donde se pueden alcanzar picos de hasta 40 grados de temperatura, nadie más puede dar de beber a los ciclistas. Aunque no se les prohíbe hidratarse por su propia cuenta si, por ejemplo, encuentran una fuente.

Cada vez más tecnológica

Cuatro ediciones después, la Powerade MTB Non-Stop no es la misma que cuando empezó. “El concepto no ha cambiado nada, pero sí es muy distinta a nivel tecnológico”, recalca Félix Dot. El primer año, los controles eran físicos, con un documento que se iba sellando. Hoy, cada uno lleva un chip geolocalizado y la organización sabe en todo momento dónde está el participante.

“Tenemos un puesto de control en Barcelona en el que siempre hay un equipo y un médico siguiendo los puntitos que se mueven por la pantalla. Si uno se para, se activan rápidamente los protocolos de emergencia”. Para Félix Dot, la evolución tecnológica ha permitido que tanto los ciclistas como sus familias, que pueden seguir la carrera al día a través de la web, estén mucho más tranquilos.

La carrera también ha cambiado a nivel participantes, y no solo porque cada año crezcan un 10-15% las inscripciones (este año tomarán la salida cerca de 800 personas). “Estamos registrando un gran aumento de participantes en modalidad solo, que se enfrentan a la carrera en solitario y sin relevos”.

 Importancia de la hidratación en la Powerade Non-Stop MTB

©Uno de los participantes se hidrata durante la carrera / Powerade MTB Non-Stop Series

Este año habrá 70 corredores que intentarán completar los 770 kilómetros en menos de 55 horas sin más equipo que sus propias piernas. Pero el recorrido es duro, y pocos son capaces de llegar a Lisboa con fuerzas. “El año pasado, de 40 terminaron 6”, señala el director de RPM Events.

Al final del camino, en el estuario del Tajo, en la ciudad del fado, les espera su recompensa: el descanso. “Es un gran alivio cuando llegas a Lisboa. Piensas se acabó, voy a descansar. Voy a recoger todo, y a descansar. Voy a comer bien, y a descansar”. Así concluye, cada año, el camino de Julen Zubero, integrante del equipo MMR-Powerade, que ha ganado las tres ediciones anteriores de la Madrid-Lisboa.

Y así concluye, pase lo que pase, el camino de todos, incluidos los organizadores, que apenas duermen durante las 55 horas de la carrera. Por eso es, probablemente, la carrera de MTB más épica de las que se celebran hoy en día en España y Portugal.