Lágrimas, abrazos, promesas y un montón de emociones mezcladas. Los 11 chicos y chicas de GIRA Jóvenes Coca-Cola se marchan del Teatro Real con satisfacción y nostalgia, un cóctel difícil de asimilar. Llegaron aquí hace casi cuatro meses con la fascinación en sus rostros y algo sobrepasados por la gran oportunidad. Trabajar en uno de los teatros de ópera más importantes de Europa, siendo tan jóvenes, no es algo usual.

Llegado el final de las experiencias laborales de 2015, no parece adecuado usar la palabra “fin” porque más bien parece el comienzo de muchas cosas. Es verdad, se marchan con la nostalgia propia de las despedidas. 
Ya no compartirán turno con unos compañeros que en muchos casos se han convertido en amigos, que han sido confidentes, que han estado ahí cada día para guiarles en su aprendizaje, pero también para escucharles, apoyarles y aconsejarles.

En el Departamento de Caracterización, en la planta 5, ha habido fiesta de despedida con collage de fotos, dedicatorias y una comida especial. La que más llora es Carolina. “Es que ella normalmente llora por todo, por lo bueno y por lo malo porque es muy sensible”, dice Esther Dólera, una de las tutoras voluntarias del teatro en este proyecto, “tanto ella como Alejandra han sido un soplo de aire fresco para este departamento, nos da muchísima pena que se vayan, son encantadoras, se han adaptado fenomenal, muy jóvenes pero muy responsables y trabajadoras”. Carolina sonríe y se le vuelven a humedecer los ojos: “Es que Esther ha sido como una segunda madre y todas las compañeras son increíbles”.

A sus 18 años esta madrileña ha trabajado como camarera, figurante de TV, administrativa y encargada de la limpieza de portales. Estudió un grado medio de estética, pero nunca antes había hecho peluquería. Ahora, después de estos meses rodeada de pelucas, perillas, bigotes, trenzas, peines y horquillas, Carolina ha aprendido muchísimo. Durante sus últimas jornadas en el Teatro Real las dos participantes de GIRA Jóvenes Coca-Cola destinadas a caracterización han picado varias perillas porque se necesitan alrededor de 40 para La Flauta Mágica, la ópera más misteriosa de Mozart.

“Tenemos que montar una tela de tul sobre un molde que tiene dibujada la forma de la perilla según las medidas de cada intérprete”, explica Carolina, “se usa tul porque es un tejido que cuando se pega a la piel se vuelve invisible. Después empezamos a picar pelo a pelo”. En la jerga de este oficio “picar” es tejer sobre una malla de tul. Después rizan, alisan, recortan… dependiendo de lo que necesite cada personaje. Todo se hace con pelo natural de personas excepto para las canas, entonces recurren al pelo de yak blanco. Cuando termina cada representación, las pelucas se lavan y se guardan en el almacén, donde ya hay más de 1.000.

Alejandra es la otra participante de GIRA Jóvenes Coca-Cola en este departamento. Ella sí que tenía conocimientos de peluquería. Es toda una experta en trenzas y ayudó mucho a Carolina desde el principio: “Alejandra es mi modelo y yo la suya. Practicamos la una con la otra. Yo le ayudo con el maquillaje, ella me enseña peinados. Así nunca salgo del teatro sin una trenza diferente y después ella sufre las consecuencias cuando practico con su larguísima cabellera. Una vez estuve varias horas torturándola con el peine porque no me salía un moño. Cuando ya me empezaba a angustiar, y a pesar de los tirones, ella no dejó de animarme y logró hacerme reír. ¡Y al décimo intento por fin me salió bien!”.

“Esta es la mejor experiencia de mi vida laboral” continúa Carolina, “pero también personal, porque me llevo una súper amiga. No nos conocíamos de nada y ahora pensamos en irnos a vivir juntas, buscar trabajo juntas…”. esta vez es Alejandra quien se emociona, contagiando el llanto a Carolina, de modo que acaban llorando y riendo al unísono.

Alejandra y Carolina insisten en lo mucho que han aprendido durante estos meses. Confían en que esta experiencia les abra muchas puertas en su nueva etapa profesional, no sólo por lo que han ganado sus currículums, sino también por la confianza que ahora muestran en sí mismas.

En total, el Teatro Real tiene más de 20 niveles. Ocho plantas por debajo de caracterización, en el nivel -3, Brandon también vive una de sus últimas jornadas de prácticas. La misión de hoy en el Departamento de Luminotecnia es poner a punto más de 40 focos, uno para cada bailarín de El Lago de los Cisnes. Brandon y sus compañeros los sacan del almacén, les quitan el polvo hasta dejarlos brillantes, prueban sus lámparas y los transportan hasta el escenario para luego colgarlos en sus posiciones.

“Una ópera como la que está en cartel ahora mismo, Rigoletto, lleva unos 350 focos. Este departamento, además de colocarlos y manejarlos, repara o sustituye todo aquello que falle. A veces trabajan con arnés, colgados a casi 30 metros de altura, pero una de las cosas que me parecen más difíciles es dirigir los focos y seguir a cada intérprete. He estado practicando en los ensayos y es muy complicado, hay que manejarlo al milímetro”. Se nota que le gusta este trabajo y que le encantaría volver: “Sé que es difícil, pero nunca se sabe”.

Terminar de sacarse el carnet de conducir y buscar trabajo en este sector. Esos son los planes inmediato de Brandon: “Estudié un módulo de electricidad y nada más terminar me seleccionaron en GIRA Jóvenes Coca-Cola para venir aquí. Con esta experiencia en mi currículum espero encontrar trabajo pronto pero, si no es así, aprovecharé para estudiar otro módulo de electricidad más avanzado”.

Un final que más bien parece 1
Carolina y Alejandra en Caracterización; Brandon y Camilo en Luminotecnia; Cristofer y Luis Ángel en Maquinaria; Leticia en Sastrería; Francisco Javier y Franklin en Audiovisual; Juan Carlos y Talía en Utilería… Los 11 jóvenes de GIRA Jóvenes Coca-Cola 2015 se marchan, pero en el Teatro Real dejan huella y se llevan la mochila llena de valiosas experiencias y buenas vibraciones: “Tienes que creer en tus sueños”, casi exclama Alejandra, “no rendirte nunca. Y te digan lo que te digan, no perder las ganas de aprender, trabajar duro para trabajar en lo que te apasiona y te hace feliz”.