Prácticamente nadie se quedó sin deslizarse por el tobogán de cien metros ni caminar sobre el agua en la piscina de burbujas gigantes de la primera Fiesta Fin de Verano de Coca-Cola. Estas fueron solo dos de las seis experiencias de las que pudieron disfrutar cientos de jóvenes el pasado agosto en la playa de La Malagueta (Málaga) para despedir, como se merece, la que es quizás la estación más especial del año.

"Los jóvenes viven el verano de manera distinta y, cuando llega a su fin, aparece la nostalgia, los recuerdos de todo lo pasado con sus amigos. Coca-Cola quería brindarles una última oportunidad para compartir otro momento único con sus amigos", cuentaMontserrat Vicente, Connection & Assets Senior Manager en Coca-Cola Iberia.

Una fiesta inolvidable que ha supuesto más de tres meses de trabajo de los equipos de Coca-Cola y la agencia Carat, y la participación de más de 100 personas, desde que surgió el concepto hasta su ejecución. “Todo empieza en una mesa dondelanzamos e intercambiamos ideas. La inspiración viene de diversas fuentes, pero buena parte procede de las múltiples activaciones que han emocionado a miles de personas y que Coca-Cola lleva haciendo durante todos estos años”, señala Montserrat. “Tras esa primera lluvia de ideas, estas van tomando forma en diferentes reuniones, ligándose a la comunicación, al posicionamiento y a la imagen de marca”, continúa.

El tercer paso es “conceptualizar gráficamente esas nociones, es decir, cómo nos imaginamos el evento y cómo debe ser cada una de las experiencias para lograr los objetivos marcados”. Y una vez se tiene la imagen definida, “comienza el trabajo de producción de todos los elementos que necesitamos para hacer el evento realidad”.

 

©Asistentes a la Fiesta Fin del Verano de Coca-Cola celebrada en la playa de La Malagueta (Málaga).


"Sorprende ver todo lo que hay detrás"

El sábado 27 de agosto, 1.000 jóvenes pudieron disfrutar de ocho horas de fiesta tras un concurso en el que los ganadores tenían los gastos pagados para viajar a Málaga y participar en la cita. El domingo 28, la fiesta se abrió al público general. Además del tobogán gigante y la piscina de bolas, los asistentes pudieron protagonizar su propio videoclip con la experiencia 360 Drinking Shot,refrescarse en duchas con olor a Coca-Cola, bailar al ritmo de Just Dance y en las sesiones musicales con DJs y relajarse después de tanta acción en una zona Chill.

Parte del complejo engranaje que supone la puesta en marcha de un evento de estas características fueron Kennedy, Iván y Robison, tres miembros del Proyecto GIRA Jóvenes Coca-ColaLos tres se esforzaron por resolver las dudas de los asistentes, reponer bebidas cuando escaseaban, mantener los espacios limpios o vigilar las atracciones. “Cuando participas en eventos así te sorprende ver todo lo que hay detrás, y lo importante que es el trabajo en equipo, pues cada uno tiene su lugar, el compañerismo...”, dice Iván. De la misma opinión es Robison, que reconoce que, aunque estaba trabajando, se lo pasó “muy bien”. “Estaba todo el rato en movimiento, con tareas muy dinámicas, ¡y con ese ambientazo! Para mí fue también una fiesta”.

Lo corrobora Montserrat. “Se creó un ambiente muy especial. La gente estaba encantada de participar en las actividades y fueron muchos los que nos agradecieron el tener la oportunidad de disfrutarlas”. Y es que no había lugar para la improvisación. “Cada una de las experiencias estaba inspirada en despertar las emociones y sensaciones que tenemos cuando bebemos una Coca Cola, convirtiendo los momentos cotidianos en especiales”.