Los locos, los felices años 20 son años de crecimiento económico y transformaciones políticas, sociales y culturales en los que un clima de euforia, de fe en el progreso y un afán transformador lo impregnan todo.

Estados Unidos es la locomotora de la economía mundial y empieza a exportar su American way of life, que seduce rápidamente a los europeos a ritmo de jazz y charlestón, de cine y cabaret.

Es en estos años cuando Coca-Cola llega a Europa y elige a España como país de entrada. Zonas como Cataluña y Canarias se adelantan a ciudades como París o Londres a través de botellas de Coca-Cola importadas. A partir de ahí, empieza la historia deCoca-Cola en España, que en Estados Unidos había comenzado décadas antes, el 8 de mayo de 1886, cuando el farmacéutico John S. Pemberton buscaba crear un jarabe contra los problemas de digestión que además aportase energía y acabó dando con la fórmula secreta más famosa del mundo.

“Tómala muy fría; es como está mejor"

Coca-Cola desembarca en España cuando el país también comienza a modernizarse. La electricidad se incorpora al paisaje, el teléfono se hace automático, numerosos adelantos se introducen en los hogares y surge el fenómeno de la radiofusión y, con él, la radiomanía. Voces sin rostro que pasan a ser casi como de la familia.

La prensa vive también un gran esplendor y entre sus páginas aparecen los primeros anuncios de Coca-Cola. En uno publicado en un ejemplar de La Vanguardia de septiembre de 1928, se especifica que Coca-Cola "se halla de venta por primera vez en Barcelona".

Publicidades que destacan el efecto vigorizante y poder refrescante de la bebida, y que la asocian al binomio juventud-modernidad. “La juventud elegante que se congrega en las playas de moda, dancings, bares y campos de deporte encuentra una [bebida] que le complace plenamente, la Coca-Cola", puede leerse. "Pídala en el café o bar más cercano. Cuesta solamente Ptas. 0.35 botella".

Muchos de estos anuncios, en los que se recordaba que se vendían 8 millones de botellas de Coca-Cola al día, aconsejan tomarla “muy fría; es como está mejor" y tienen como reclamo a famosos deportistas y estrellas de cine.


Chaplin, fútbol y cabaret

El cine hace soñar a los jóvenes de los años 20. Son los años de esplendor del cine mudo, con actores como Charles Chaplin, Buster Keaton o Rodolfo Valentino. Es también la generación del tango, el pasodoble y el charlestón, pero entre los lugares de ocio y diversión triunfa el cabaret.

El deporte se convierte en un espectáculo de masas y aparecen los primeros mitos, como el futbolista Zamora o el boxeador Paulino Uzkudun. Sin embargo, las corridas de toros siguen levantando los mayores fervores populares. Uno de los toreros más célebres es Ignacio Sánchez Mejías, gran amigo de Lorca, Alberti y Buñuel, e importante mecenas de lo que luego se conocería como la Generación del 27.

El mundo intelectual español está en pleno apogeo en medio de un extraordinario desarrollo científico-técnico: Einstein obtiene el Nobel de Física en 1921 y en 1928 Fleming descubre la penicilina. Son también los años estelares de la aeronáutica y del arte hecho automóvil.

Coca-Cola se establece definitivamente en España a principios de los 50, cuando entre 1951 y 1952 se constituyen los dos primeros embotelladores españoles, Cobega y Casbega. El 31 de marzo de 1953 es una fecha clave en el calendario: se pone en el mercado el primer refresco. Pero eso ya es otra historia.