Un centenar de jóvenes de diferentes nacionalidades ocuparon este miércoles por la tarde el salón de actos de las nuevas oficinas de Coca-Cola en Madrid. Eran los participantes en Entrepreneurship School Madrid, organizada por ThinkYoung en colaboración con Coca-Cola.

Se trata de una escuela gratuita de cinco días sin profesores ni clases, en la que los chicos y chicas con ganas de emprender aprenden a hacerlo básicamente con encuentros con los que más saben: los empresarios que ya han conseguido triunfar haciendo realidad sus ideas de negocio. “Existe una brecha importante entre los jóvenes que tienen ideas innovadoras y la creación de empresas, de modo que, con este concepto diferente de escuela, buscamos inspirarlos y motivarlos para que derriben barreras culturales y pongan en marcha iniciativas empresariales”, señalaba Luca Selva, portavoz de ThinkYoung.

Es la segunda vez que esta organización internacional dedicada a la juventud trae su escuela de emprendimiento a Madrid, tras organizar cerca de 30 en diversos países desde 2011, en las que han participado 3.000 jóvenes y de las que han salido 300 startups.

“No hay escenario más propicio para lanzarte con tu proyecto que conocer las historias de los que ya han atravesado el camino o lo están haciendo, y poder charlar con ellos, intercambiar experiencias, pedirles consejo”, contaba Esteban, que estudia un máster en Comunicación Corporativa y Marketing Digital, y tiene una idea de negocio “enfocada a la monitorización de medios”.

En esta edición, Entrepreneurship School Madrid está centrada en la economía circular. Según Selva, “necesitamos nuevas formas de producir, distribuir y consumir, y aunque la economía circular puede verse aún como un obstáculo para la tradicional, es una oportunidad para quienes aspiran a emprender”.

Dentro de su compromiso social y ambiental, Coca-Cola aplica diversos modelos de economía circular. “Es un ejemplo de gestión eficiente de los recursos, así que nos pareció muy interesante que, dentro del programa de actividades de la escuela, los chicos visitaran la sede de Coca-Cola Iberia”.

Entrepreneurship School Madrid
José María Sastre, Performance Management & Planning Manager de Coca-Cola, ofreció una perspectiva socioeconómica del negocio de bebidas en España.

twinfreaksstudio.com

Tras una breve presentación sobre el mercado de bebidas en España, la directora de Responsabilidad Corporativa, Ana Gascón, explicaba por qué Coca-Cola es mucho más que un refresco.

“Hacemos un uso intensivo del agua –de media, el 90% de cada uno de nuestros refrescos es agua-, por lo que debemos ser especialmente responsables con este recurso”, subrayaba. “En 2016, devolvimos a la naturaleza cerca del 96% del agua contenida en las bebidas en España y Portugal, lo que es un claro ejemplo de economía circular”. Además, continuó, “el 91% de los residuos de nuestras plantas de producción son material valorizado, es decir, con un segundo uso”. También destacó la Guía Fanta de buenas prácticas en el cultivo de cítricos. “En las fincas valencianas en las que se ha aplicado, hemos conseguido ahorros de agua de hasta el 30% y del 70% en fertilizantes”.

Entrepreneurship School Madrid
La directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, Ana Gascón, en un momento de su ponencia sobre la estrategia ambiental de la compañía.

twinfreaksstudio.com

La charla de Gascón despertó mucha curiosidad entre los jóvenes, a juzgar por las numerosas preguntas, y muchos mostraron su sorpresa por una faceta de la compañía que, hasta ese momento, desconocían. “La verdad es que no tenía ni idea de los esfuerzos de Coca-Cola en materia de sostenibilidad. Saberlo te hace ver a la compañía desde otro punto de vista. Ahora, cuando compre una Coca-Cola, lo tendré en cuenta”, aseguraba Luis. “Uno suele percibir a las grandes empresas como frías, lejanas, invasivas, agresivas con el entorno, y no tiene por qué ser así”, apuntaba por su parte Karen antes de conocer por dentro las oficinas de Coca-Cola, recorrido con el que terminaba la visita.

De la misma opinión eran los estudiantes Joselyne y Rodrigo, para quienes la jornada tuvo un significado más especial. Ellos ya han iniciado su proyecto empresarial, que tiene que ver con la sostenibilidad: “un sistema de movilidad ecológica para mejorar el reciclaje, porque, lo que no se separa bien, no es recuperable”, según Joselyne. “Queremos reeducar a niños y familias para que aprendan a reciclar correctamente y sean ellos los que lleven los residuos a puntos limpios a través de incentivos como descuentos para el cine, siguiendo el modelo nórdico”. Ahora buscan financiación para “el desarrollo de una tecnología que permita dejar esos residuos en vehículos con los que llevar el material a las plantas de tratamiento”, añadía Rodrigo. “Está difícil”, reconocía, “pero tenemos claro que vamos a intentarlo”.