Llevábamos meses esperando que llegara, y por fin lo hizo, con todas sus consecuencias. Porque sí, con el verano llegan las vacaciones, los días de playa, las terracitas… Pero también las medusas, los mosquitos, los bañadores imposibles o las olas de calor. Y de repente, sin saber muy bien cómo, nos vemos saltando riscos, nadando los tres mil metros mariposa en mar abierto o haciendo equilibrismos en la cucaña... sí, en verano nos venimos arriba y hacemos aquello que siempre quisimos, pero también lo que jamás imaginaríamos.  Y es que, con sus exigencias, el verano hace bueno al invierno. Por eso, Aquarius nos invita a estar preparados para venirnos arriba en cualquier momento, en cualquier lugar.