Hoy en día los murales han dado paso a las vallas publicitarias, más fáciles de cambiar y actualizar. Pero hace no tanto tiempo era bastante habitual que muchas marcas se anunciaran a través de grandes murales en las fachadas de los edficios. A veces pintados y otras incluso con mosaicos decorativos hechos de azulejo.

Un magnífico ejemplo de este tipo de murales es el que encontramos en las paredes de la Young Brothers Pharmacy, una farmacia de Cartersville, una pequeña población al norte de Atlanta, en el corazón de Georgia, Estados Unidos. Aunque este no es un mural cualquiera, sino el más antiguo de Coca-Cola que se conserva.

El mural en cuestión lo pintó un comercial de Coca-Cola en 1894, aprovechando la fachada de ladrillo de más de 30 metros que había en el lateral del edificio (recordemos que Coca-Cola al principio se vendía en farmacias) y que se podía ver desde la estación de trenes que había al otro lado de la calle. 

Muchos años después, cuando Dean Cox empezó a trabajar en la farmacia en 1960, el mural todavía anunciaba Coca-Cola, aunque se había repintado en numerosas ocasiones. Era la propia Coca-Cola la que se encargaba de mantener el mural en perfectas condiciones, pero Cox había oído que debajo de todas esas capas de pintura se encontraba el primer mural de Coca-Cola, así que a principios de los 80 escribió a los archivos de la compañía en Atlanta, que confirmaron su teoría. 

Cox dedicó varios años a investigar el mural, y acabó decidiendo que sería una buena idea restaurarlo. Así, en 1989 contrató A Alison Free y Aggie Ferguson, dos mujeres especializadas en recuperar carteles antiguos de Coca-Cola. Durante varias semanas, retiraron cuidadosamente más de 25 capas de pintura hasta llegar al original, que restauraron cuidadosamente para devolverlo a la vida. 

La restauración del cartel causó un gran revuelo y llegó a las noticias de todo el país, convirtiéndose un lugar de visita obligadapara los amantes y coleccionistas de Coca-Cola, que en muchas ocasiones viajan hasta Cartersville solo para ver el cartel en persona. 

Para Cox es todo un honor haber ayudado a recuperar parte de la historia de Coca-Cola, que considera muy ligada a la de la farmacia, y está muy orgulloso de haber podido mantener con vida las dos tradiciones durante tantos años. "Es importante para mí porque he tenido el mismo trabajo, en el mismo lugar, durante 50 años, y eso es algo que ya no pasa tan a menudo".