La actividad humana de las últimas décadas ha rebasado los límites de la Tierra y, de todas las crisis, ninguna es comparable a la crisis del planeta. Se imponen ahora capacidad de reflejos y actuar rápido.

Conscientes de ello, responsables de empresas pioneras en reducir su huella medioambiental compartieron sus líneas estratégicas y tendencias de futuro en esta materia durante la jornada El mundo sostenible, celebrada el 4 de julio en La Casa Encendida de Madrid. Un compromiso con las generaciones futuras en el que cada uno tiene su papel porque cuidar la Tierra es cosa de todos.

IKEA

Mercedes Gutiérrez, responsable de Sostenibilidad

40 millones de personas pasan cada año por nuestras tiendas. Uno de nuestros principales objetivos es que todo el mundo tenga una vida más eficiente en el hogar, y que eso no esté solo al alcance de unos pocos.

Solemos poner el peso de la responsabilidad para con el medio ambiente en el usuario, pero las empresas también tienen que hacer su parte. El consumidor, simplemente, quiere el mejor producto, y eso incluye el que sea sostenible. En 2015 decidimos que únicamente íbamos a vender iluminación LED, más cara que la halógena. Tras tres años bajando los precios, hemos multiplicado por cuatro las ventas. El cliente es accesible a la sostenibilidad, está ahí.

En este sentido, quizás debamos dejar de mirar tanto a los bosques y más a los trasteros. Probablemente, el residuo de hoy sea la materia prima de mañana. Y en esto, la relación empresa-consumidor será de igual a igual, porque este pasará a formar parte de la cadena de valor, al devolver la materia prima que ya no usa al proceso de producción.

COCA-COLA IBERIA

Ana Gascón, directora de Responsabilidad Corporativa

©Ana Gascón, directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, en la jornada 'El mundo sostenible' celebrada en La Casa Encendida en Madrid


Nuestra estrategia medioambiental pivota sobre cuatro ejes: mayor eficiencia en el uso del agua (el 90% de una Coca-Cola es agua), reducción de las emisiones, envases sostenibles y cadena de suministro responsable.

Nos hemos propuesto mejorar la eficiencia en el uso del agua en un 25% para 2020 (ahora estamos en el 12%). Además, tratamos de compensar el 100% del agua contenida en nuestras bebidas con proyectos para reponer este recurso en ecosistemas vulnerables (en 2015 nos quedamos en el 94% a nivel global y en el 50% en España).

También trabajamos por aligerar los envases y que sean 100% reciclables (las botellas de plástico PET tienen actualmente un 12% de material reciclable y esperamos que sea del 30% para 2020).

Además, nos hemos fijado reducir las emisiones de CO2 en un 25% para 2020, un 30% el consumo eléctrico y que el origen de los ingredientes agrícolas empleados en la fabricación de los productos de Coca-Cola sea sostenible. El 100% de los nuevos equipos de frío están libres de HFCs (hidro-fluoro-carbonos), agentes relacionados con el cambio climático, y ya representan el 91% de los existentes en España y Portugal.

Este compromiso con el medio ambiente es intrínseco de Coca-Cola, ha estado ahí desde siempre. Somos mucho más que un refresco porque tenemos detrás un compromiso social y medioambiental muy contundente.

INDITEX

Félix Poza, director de Sostenibilidad

©Félix Poza, director de Sostenibilidad de Inditex.


Nosotros ponemos el foco en agua, energía y biodiversidad y protección de los productos forestales.

Entre nuestros principales objetivos para 2020 está el vertido cero en las fases de producción de la ropa (lavandería y tintorería), además de cero residuos a vertederos originados en nuestras instalaciones (centros logísticos, tiendas, fábricas propias…).

Trabajamos para reducir las emisiones, no solo en nuestras instalaciones, sino también en la cadena de valor. Hay un elemento fundamental que introducimos el año pasado: el reciclado/reutilización de la ropa con la doble vertiente de fomento del empleo y de la protección medioambiental. Hemos instalado contenedores en tiendas para que los usuarios dejen la ropa usada. Cruz Roja y Cáritas, con las que colaboramos, dan un destino social a esas prendas y generan puestos de trabajo en colectivos en riesgo de exclusión.

Por otro lado, la ropa con la etiqueta Join Life informa al cliente del uso de fibras más sostenibles para fabricarla, además de la existencia de un proceso de producción más respetuoso con el medio ambiente. Por su parte, la iniciativa The List busca mejorar los productos químicos utilizados en la confección textil para asegurar la salud de las prendas, antes incluso de su diseño.

P&G

Elio Estévez, director de Comunicación Científica

©Elio Estévez, director de Comunicación Científica de Procter and Gamble (P&G).

La sostenibilidad está en todo lo que hacemos, lo que ocurre es que no lo habíamos comunicado debidamente, y nos hemos puesto a ello.

Estamos detrás de marcas como Ariel, Fairy, Evax, Dodot, Pantene, Oral B… Por  ejemplo, el nuevo Fairy Lavavajillas permite ahorrarse el prelavado -al que siguen recurriendo el 15-20% de los hogares españoles-, con el ahorro de agua y energía que eso supone: 3.7 millones de ciclos de lavado. Son pequeños gestos que generan grandes impactos, como ocurre con el champú 2 en 1, con el que ahorras aclarados, o el champú en seco, con el que directamente prescindes del agua.

También está el tema de la educación al usuario, que puede cuidar el medio ambiente a coste cero. Con la campaña Cada gota cuenta, de Ariel, ofrecimos al consumidor, con la compra del producto, un economizador de agua y una guía de buenas prácticas. Logramos ahorrar 5 millones de litros de agua. En España hay un estrés hídrico importante y por eso es clave no malgastar este recurso.

VIBBO

Beatriz Toribio, responsable de Estudios

©Beatriz Toribio, responsable de Estudios de Vibbo.


Cuántas cosas tenemos en casa que solo ocupan sitio y están prácticamente nuevas, hasta con etiquetas. A través de nuestra plataforma de compraventa se puede dar una segunda vida, tercera o incluso más a todos estos productos.

El mercado de seguna mano ahorró 700.000 toneladas de CO2 al medio ambiente en 2015, el equivalente a parar el tráfico durante dos meses y medio en Madrid.

En países como Suecia, el 60% de la población compra en el mercado de segunda mano; en España, el porcentaje es solo del 6%. Sin embargo, esto está cambiando y, pese a lo que podríamos pensar, el compromiso con la sostenibilidad de los españoles es igual o mayor que el de los nórdicos; el problema es que muchas veces nos falta información.

Serán las nuevas generaciones, más activistas y muy críticas, los principales agentes del cambio. Cuando sus demandas en cuanto a sostenibilidad empiecen a crecer, marcarán el paso y ni gobiernos ni empresas podrán pararles.