Cristina Osorio le diagnosticaron esclerosis múltiple con 26 años, cuando era jinete de competición. “Los médicos me dijeron que tenía que dejar el deporte, pero no pude. Era mi vida. No me detuve”. Hoy, 14 años después, ha presentado en Madrid uno de sus grandes retos: entre el 22 y el 27 de julio intentará convertirse en la primera persona con esclerosis múltiple en cruzar el Estrecho de Gibraltar a nado.

El desafío de Osorio, que hace tres años fundó la asociación 1km 1 sonrisa para ayudar a personas discapacitadas a superar sus propios límites, tiene una causa solidaria. Es en beneficio de la Fundación Khanimambo, una ONG que trabaja para mejorar la situación de 400 niños de Praia de Xai-Xai, en el sur de Mozambique, a través de proyectos de educación, nutrición, sanidad y vivienda. “Lo que más me motiva es pensar en la cantidad de niños a los que voy a poder ayudar a cumplir sus sueños, a darles una vida mejor”, ha señalado en la presentación a los medios de la iniciativa, apoyada por la Fundación Lo Que De Verdad Importa y patrocinada por Powerade.

“También quiero transmitir lo que me ha servido el deporte en mi enfermedad y ayudar a gente con dolencias crónicas a llevarlas de otra manera, que sepan que nunca deben dejar de tener sueños”, ha asegurado. “Los sueños y la ilusión son la gasolina de la vida”.

Esta deportista con esclerosis 1

La natación como salida

La esclerosis múltiple afectó primero a la movilidad de Osorio y después a su vista y fuerza. Tuvo que renunciar a las carreras de caballos y abandonar las maratones, que sustituyeron a su actividad como jockey. Sin embargo, imbatible, encontró en la natación una salida para enfrentarse a la enfermedad y seguir con su vida, el deporte.

La hija del XVIII Duque de Alburquerque lleva once mese meses entrenándose para la prueba del Estrecho. Recorre cada día seis kilómetros en piscina, a veces hasta 30.000 metros a la semana, lo que le exige un gran esfuerzo debido a su fatiga crónica. Lo más complicado del reto, apadrinado por el piloto Carlos Sainz, son las corrientes marinas. “Pero pienso que el mar estará conmigo, ayudándome”, dice confiada.

Osorio tratará de emular la hazaña de la también nadadora española Montserrat Tresserras, que en 1957 se convirtió en la primera mujer en unir Europa y África a nado por el Estrecho de Gibraltar.

“No quiero parecer especial, porque no lo soy. Lo que quiero demostrar con esto es que todos somos capaces de cumplir nuestros sueños, aunque cueste”, ha afirmado rotunda Osorio, quien ha agradecido el cariño y apoyo recibidos con “un grankhanimambo (gracias en shangana, lengua del sur de Mozambique)”.