Mantener una vida activa durante la infancia previene enfermedades y contribuye a fortalecer la salud de los niños. Es por ello quepracticar deporte es muy recomendable para los más pequeños. El más popular de todos ellos es el fútbol. El deporte rey no sólo cuenta con más licencias federativas a nivel general que el resto de modalidades, sino también en edades tempranas. Sin embargo, no todo en la vida es fútbol. Cada niño tiene inquietudes y necesidades diferentes, y hay muchas alternativas: desde el baloncesto hasta el tenis, pasando por el ciclismo.

Baloncesto

El baloncesto es el segundo deporte de equipo más practicado en España, y también uno de los más populares. Al igual que otros deportes colectivos, el baloncesto permite desarrollar virtudes como el trabajo en equipo y la solidaridad. A diferencia del fútbol, es un deporte mucho más dinámico, que combina fuerza, coordinación, resistencia y precisión, ideal para niños con una gran energía.

Al ser un deporte aeróbico, fortalece la capacidad pulmonar y la resistencia de los músculos, además de desarrollar la agilidad de los pequeños. Es ideal para los niños y niñas que sean altos, pero no sólo para ellos. Dada la diversidad de sus posiciones y roles, todo niño puede practicar baloncesto si se lo propone.

Ciclismo

Pedalear es una de las actividades más saludables a todas las edades. Y de las más divertidas. Desde que son muy pequeños, los niños cuentan con triciclos y bicicletas con ruedines, herramientas que incentivan su confianza. A corta edad, el ciclismo es un deporte que previene la obesidad, dado que permite perder muchas calorías, y que previene problemas cardiovasculares futuros y lesiones de espalda. Del mismo modo, refuerza el crecimiento de las articulaciones, especialmente el de las piernas. Algunos estudios indican que la práctica habitual de ciclismo permite tener una vida más larga.

A nivel personal, el ciclismo es ideal para niños a los que les guste tener espacio propio y que disfruten de actividades al aire libre y de la naturaleza. Manejar una bicicleta refuerza su autonomía y autoestima. Si bien se trata de un deporte individual, es ideal para compartir en familia, ya que permite dar largos paseos en compañía y supervisión de un adulto.

Tenis

A cada niño, su deporte base tenis

El tenis es uno de los deportes individuales más practicados en nuestro país. A ello contribuye el éxito de grandes deportistas, pero también los beneficios para la salud derivados de su práctica. Desde un punto de vista físico, el tenis contribuye a desarrollar muscularmente a los más pequeños, además de fortalecer su coordinación y su potencia, su agilidad y sus reflejos. A nivel mental,el tenis fomenta la concentración y el autocontrol.

De forma paralela al fortalecimiento psicológico de los más pequeños, el tenis puede ser una gran válvula de escape para aliviar el estrés. Al tratarse de un juego dinámico pero repetitivo, donde se golpea una pelota con gran fuerza de forma constante, permite relajar tensiones de forma equilibrada y saludable.

Gimnasia

Habitualmente se asocia a las niñas la práctica de la gimnasia, en sus dos modalidades, artística y rítmica, pero no hay motivo alguno para que sea así. Como actividad deportiva, la gimnasia es igual de positiva para ellos como para ellasLa gimnasia es un deporte que requiere de gran disciplina y, al igual que el tenis, autocontrol y confianza, virtudes que se potencian con su práctica. Además,a nivel físico es una buena forma de desarrollar una gran coordinación, sentido del equilibrio y flexibilidad.

Mientras que la gimnasia rítmica emplea herramientas como la pelota, el aro o la cinta para desarrollar sus ejercicios, la artística tiene un componente más físico, más alejado de la danza. En ella se emplean elementos como la barra fija, el potro o las anillas, menos centradas en la estética y más orientadas hacia la demostración física.

Judo

two boys make karate exercises

Pese a tratarse de un deporte de contacto, donde la lucha es el elemento esencial, el judo es uno de los deportes formativos más idóneos para los niños. Dado que se articula en torno a distintos niveles de aprendizaje, permite que cada niño aprenda en función de sus circunstancias y de su edad. También es un deporte que impulsa su motivación y exigencia propia, al basarse en un sistema de recompensas visible: los cinturones de colores. Al contrario que otras artes marciales, el judo no tiene ningún elemento violento. Sus principios éticos se fundamentan en el máximo respeto al oponente y en el autocontrol, valores que se transmiten desde las categorías más bajas hasta las más altas.

A nivel físico, permite canalizar la energía de los pequeños a través de una práctica física controlada y supervisada. El judo previene enfermedades relacionadas con los huesos, dado que la motricidad, resistencia y elasticidad juegan un papel muy importante en su práctica, así como el equilibrio y la coordinación. Al igual que otros deportes, también es beneficioso desde el punto de vista cardiovascular.

Hay muchos otros deportes que permiten desarrollar distintas habilidades y características físicas de los niños: el remo, el atletismo, la natación o el voleibol son algunos de ellos. Pese a contar con menos visibilidad mediática que el fútbol, todos ellos pueden ser tan positivos para el desarrollo psicológico y físico de los más pequeños como el deporte rey. Al margen de la modalidad elegida, la práctica continuada de deporte es positiva para toda persona a lo largo de su infancia. Escoger el deporte adecuado para cada necesidad y para cada preferencia contribuye a mejorar el bienestar y la felicidad de cada niño.