La integración que ha creado la embotelladora independiente de Coca-Cola más grande del mundo se cerró el último fin de semana de mayo, combinando las operaciones de Coca-Cola Enterprises (CCE), Coca-Cola Iberian Partners (CCIP) y Coca-Cola Erfrischungsgetränke GmbH (CCEG).

Coca-Cola European Partners (CCEP) abastecerá a más de 300 millones de personas de 13 países de Europa occidental, incluyendo los cuatro mayores mercados de la zona de bebidas no alcohólicas listas para tomar (NARTD): Alemania, España, Gran Bretaña y Francia. Este acuerdo histórico combina las fuerzas complementarias y las relaciones locales de los tres socios embotelladores, posicionando el Sistema Coca-Cola (The Coca-Cola Company y sus socios embotelladores) para competir con mayor efectividad en múltiples categorías de bebidas, con producción, ventas y plataforma de distribución de clase mundial.

La compañía, con sede en Londres, que ha empezado a cotizar en las bolsas de Nueva York, Ámsterdam y Londres, y este jueves lo hará en la de Madrid, dará empleo a aproximadamente 25.000 personas.

Justo antes de la constitución legal de la nueva compañía y de su debut bursátil, Coca-Cola Journey en Reino Unido charló con la española Sol Daurella, de familia de tercera generación de embotelladores de Coca-Cola y presidenta de Coca-Cola European Partners, para saber más sobre la recién estrenada embotelladora y el impacto que tendrá, no solo en el Sistema Coca-Cola, sino también en los puntos de venta y en sus clientes de toda Europa Occidental.

El acuerdo para crear CCEP se ha cerrado con éxito. ¿Cómo se sienten usted y su equipo?

Estamos muy emocionados con esta operación, que vemos como una oportunidad de crecimiento para el Sistema Coca-Cola. La categoría de bebidas NARTD es amplia y dinámica, y está creciendo en Europa Occidental. Como empresa nueva, empezaremos solo con un 29% de valor de participación en el mercado en toda la zona, por lo que tenemos mucho margen. Contaremos con 4.000 personas en el equipo de ventas que harán más de 12 millones de visitas a clientes cada año. Así que vemos a CCEP como una gran plataforma para obtener crecimiento a través de nuestras conexiones locales. Y nuestra mayor dimensión producirá rendimientos que podremos reinvertir en el negocio.

En 2013, dirigió la integración de ocho embotelladoras de Coca-Cola en España y Portugal para formar Coca-Cola Iberian Partners. ¿Qué experiencia aportará a CCEP?

Tuve la suerte de supervisar esa operación, que no solo obtuvo rendimientos, sino que hizo que creciera el Sistema Coca-Cola en la Península. Y nuestro éxito en estos últimos años nos ha dado la confianza para lograrlo también en Europa Occidental. La integración en España y Portugal fue diferente porque había muchas duplicidades y una sobreinversión mucho más importante. En el caso de CCEP, se trata más de aprovechar las dimensiones, pero ciertamente tenemos una valiosa experiencia que podemos trasladar y exportar.

Por ejemplo, nuestro director general de Integración en Coca-Cola Iberian Partners será el director ejecutivo de Integración en CCEP. Desde un punto de vista de gerencia y estrategia, estamos preparados para empezar a trabajar de inmediato. Una vez se anunciaron los planes de integración en agosto de 2015, organizamos un Comité de Dirección para la Integración presidido por James Quincey, Irial Finan, John Brock y yo misma. Nos hemos reunido 13 veces en los últimos 280 días para estar listos para el primer día de la nueva empresa. También organizamos y montamos una oficina de Dirección de Integración con más de 100 empleados. Mi enseñanza más valiosa en estos últimos años es que hay que ser abierto. Necesitas que todo el mundo apoye la nueva organización y los planes que piensas implementar. Es importante que la integración sea entre iguales, como la que hemos logrado hacer aquí.

Su abuelo empezó como embotellador en 1951 en España. ¿Lleva a Coca-Cola en la sangre?

Desde luego. Aportamos más de 60 años de experiencia con Coca-Cola a esta iniciativa. En casa nos criamos con la pasión por Coca-Cola. Nunca conocimos otra cosa. Yo heredé esa pasión de mi padre, que a su vez la heredó del suyo.

¿Qué fuerzas complementarias aportan los tres socios embotelladores?

Por ejemplo, la alemana Coca-Cola Erfrischungsgetränke va muy a la cabeza a la hora de tratar con las cadenas de gran descuento. En España somos muy buenos trabajando con clientes más pequeños, con el trato del día a día y en nuestro enfoque comercial. Y Coca-Cola Enterprises es muy valiosa en la administración de redes de suministro. Estamos preparados para progresar sobre estos puntos fuertes y satisfacer al mercado y a todos nuestros clientes -la gente que vende Coca-Cola directamente y los que ayudan a venderla- desde el primer día.

¿Por qué ha llegado la hora de un esfuerzo de consolidación de embotelladoras tan importante en Europa?

El de hoy es un mundo muy diferente, y también Europa es muy distinta. Con el tiempo, el Sistema Coca-Cola ha ido desarrollando una red muy potente de pequeñas embotelladoras europeas y durante muchos años ha funcionado bien. En un momento dado, Alemania tenía más de 100 embotelladoras y España 20. Cuando a mi familia se le concedió una franquicia para embotellarCoca-Cola en 1951, nuestro territorio estaba delimitado por los dos ríos de Barcelona, y solo vendíamos botellas de cristal retornables.

Desde entonces, el sistema se ha modernizado mucho, tanto en producción como en distribución, y las dimensiones de nuestros clientes han crecido significativamente. Antes solo vendíamos a pequeñas tiendas familiares. Nuestra estructura aún es capaz de atender a pequeños clientes a nivel local, pero ahora tenemos también grandes clientes, a los que tenemos que abastecer por toda Europa. Las tendencias de consumo son paneuropeas también. Consideramos que esta operación es una gran oportunidad de abastecer a los clientes de manera más efectiva en cuanto a los canales de distribución y al ámbito geográfico.


¿Cómo aumentará esta embotelladora la innovación en una zona tan vital para el negocio de Coca-Cola?

The Coca-Cola Company ha hecho un gran trabajo en cuanto a innovación en nuevos productos, edulcorantes, equipamiento y envases. Tenemos muchos éxitos locales impulsados por nuestros embotelladores. Uniendo a tres embotelladoras para abastecer un territorio tan grande, esperamos acelerar aún más el proceso de innovación.

Desde un punto de vista operacional, ¿cómo afectará esta estructura a la eficiencia y al ahorro de costes?

Estamos proyectando entre 315 y 340 millones de euros en sinergias y eficiencias de costes. Ya hemos visto los primeros buenos ejemplos de cómo podemos estandarizar los mejores usos en las cadenas de suministro y adquisiciones, cómo reducir el peso de nuestras botellas de plástico de 1,5 litros y mejorar nuestra entrega de merchandising en las tiendas, construyendo palés más pequeños para los productos.

Hemos hablado mucho del modo en que esto beneficiará a los clientes, pero mirando con un poco más de detenimiento, ¿qué puede esperar el consumidor europeo de Coca-Cola?

Para empezar, vamos a escalar productos por toda Europa más rápido y de un modo más efectivo de lo que podíamos hacer como tres embotelladoras distintas. Así que el consumidor europeo se beneficiará de una mayor disponibilidad de una gama más amplia de las mejores marcas de The Coca-Cola Company, incluyendo más bebidas con o sin azúcar.