La sostenibilidad medioambiental es todavía la gran asignatura pendiente de la humanidad. Entre 1990 y 2010 se han incrementado un 46% las emisiones de CO2. Más del 30% de los bancos pesqueros están siendo sobreexplotados. Miles de especies animales están en peligro de extinción.

Sin embargo, en los últimos años se están empezando a tomar medidas para subsanar este gran problema que nos concierne a todos, y la próxima década se vislumbra con mayor optimismo en este sentido. Son muchas las iniciativas que empiezan a tomarse para alcanzar una plena sostenibilidad medioambiental, algunas de las cuales se han concretado en la Cumbre del Clima de París(COP21), que se celebra del 30 de noviembre al 11 de diciembre con 150 jefes de estado y gobierno, y en la que también está presente Coca-Cola.

La principal medida es el recorte de emisiones de gases de efecto invernadero, que toma forma en la iniciativa Misión Innovación, con la que veinte países, entre ellos los cinco más poblados (China, EEUU, India, Indonesia y Brasil) y los más contaminantes, han acordado duplicar sus inversiones en investigación sobre energía limpia.

Conscientes de que un sólido compromiso medioambiental resulta crucial para el futuro del planeta, Coca-Cola reduce su huella de carbono y respeta el entorno incorporando materiales sostenibles y reciclados y utilizando energía 100% procedente de fuentes renovables en la fabricación de todos sus productos. De esta manera, en 2013 se ha conseguido reducir la huella de carbono un 42%.

Algunas de las iniciativas llevadas a cabo recientemente son, por ejemplo, la presentación de PlantBottle 2.0, la primera botella de plástico fabricada completamente a partir de plantas,  una evolución de la PlantBottle original de 2009, que era 100% reciclable y estaba compuesta en un 30% de material orgánico. Hasta hoy, estas botellas han supuesto reducir el equivalente a 315.000 toneladas de CO2, que es el dióxido de carbono emitido al año por más de 65.000 coches.

En 2007, Coca-Cola también se marcó un ambicioso reto para 2020: devolver a la naturaleza y las comunidades el agua utilizada en sus bebidas y en su producción. El objetivo está a punto de hacerse realidad, incluso antes de la fecha prevista, pues ya ha repuesto el equivalente al 94% del agua que usa, según el volumen de ventas de 2014, y prevé llegar al 100% a finales de 2015.

En España, Coca-Cola desarrolla actualmente 8 proyectos de recuperación medioambiental e hidrográfica en colaboración con ONG, autoridades, universidades e instituciones. Por ejemplo, junto a WWF España, Coca-Cola ha estado trabajando para devolver el gran valor ecológico a la cuenca del río Guadiana, que ocupa aproximadamente un 12% de la superficie de la Península Ibérica, y tiene un gran impacto en una zona con gran biodiversidad.

En Extremadura y Castilla-La Mancha, Coca-Cola colabora con la recuperación de la cuenca baja y alta del río Guadiana en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel: logrando ahorrar más de 702 millones de litros de agua en 2014 gracias a, entre otras acciones, la aplicación de la "tecnología 3.0" para involucrar a los agricultores de la zona.

A la mejora de la gestión de los recursos hídricos, también se añade ayudar a las mujeres emprendedoras y la promoción del bienestar. Los últimos logros de la compañía en estas áreas están recogidos en su Informe de Sostenibilidad 2014.

Coca-Cola también lleva a cabo otras muchas acciones en el ámbito español que pudieran pasar desapercibidas por su dimensión, pero que resultan igualmente importantes para el medioambiente, como el apadrinamiento de 166 colmenas por todo el país. Y es que las abejas son polinizadores fundamentales de las plantas, y sin ellas más de 4.000 especies podrían desaparecer.

Finalmente, resaltar la importancia de las nuevas generaciones para la salud del planeta, porque éste será su legado. Por ello, Coca-Cola, junto a la Fundación Ecomar, también ha llevado a cabo iniciativas como una campaña de limpieza de las costas españolas a fin de concienciar a los más pequeños.

El cuidado del medioambiente es el mayor desafío global al que se enfrenta la humanidad, pero la colaboración entre todos, así como la planificación de iniciativas que cultiven la sostenibilidad, nos permitirá hacer del mundo un lugar mejor tanto para nosotros como para las generaciones venideras.