Si desafinas al cantar, llueve. Esta creencia popular puede ser cierta o no (habida cuenta de cómo cantan algunos, debería llover todo el día), pero si la canción tiene un fin social puede pasar algo mucho más interesante: que el agua de la lluvia se vuelva agua potable, sea apta para el consumo de mucha gente sin recursos y evite un sinfín de enfermedades.

Estamos hablando de una acción de Coca-Cola Colombia en la localidad chocoana de Lloró: el pueblo donde más llueve del mundo. Lamentablemente, también es una de las zonas menos favorecidas de Colombia donde no disponen de agua potable para todos.

El día que Lloró dejó de llorar

La idea era muy sencilla: movilizar a los habitantes de Lloró para que colocaran cientos de botellas vacías en la calle. Como siempre está lloviendo, el agua de lluvia las llenaría pronto. Luego tocaría pintar y decorar las botellas. ¿Para qué? Para venderlas. 

Se pusieron a la venta a través de Internet al precio de 1.000.000 pesos (casi 400 euros). Literalmente, el lugar en el que más llueve del planeta se había puesto a vender lluvia. “Cada gota de esta agua proviene del cielo de Lloró, el pueblo donde más llueve en el mundo. Usted puede usarla para regar una planta, o para darle agua potable a las personas de mi pueblo.”

El dinero obtenido a través de esta acción gestionada por Ogilvy Colombia sirvió para instalar una planta de tratamiento de agua y conseguir que los más de 10.000 habitantes de Lloró por fin tuvieran acceso a agua potable bajo el lema “El día que Lloró dejó de llorar”.

El problema del agua

El 98,5 % de toda el agua del mundo es salada. Del resto, un 1 % está congelada. Así que sólo disponemos de un 0,5 % de agua potable para los 7.000 millones de habitantes de la Tierra.

No estamos ante la única acción por suministrar agua potable a pueblos desfavorecidos: Coca-Cola Colombia ya ha instalado más de 13 plantas potabilizadoras en los municipios más necesitados de Colombia, en los que el agua potable no solo calma la sed, sino que combate la aparición de enfermedades como el dengue y la malaria, y reduce los índices de infecciones respiratorias agudas, tuberculosis y diarreas.

Según cálculos realizados por Peter Gleick en el Pacific Institute, unos 135 millones de personas morirán antes de 2020 por la falta de agua potable y de condiciones de salubridad. De hecho, los antiguos romanos tenían agua de mejor calidad que la mitad de la población actual.

Gran parte de las hospitalizaciones a escala mundial se deben a gente que bebe agua contaminada con agentes infecciosos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), sólo uno de esos agentes infecciosos, las bacterias que causan la diarrea, representa el 4,1 % de las enfermedades globales, y mata a 1,8 millones de niños al año.

Así pues, cobrando conciencia acerca de la carestía del agua y la necesidad de invertir en infraestructuras a fin de que llegue en las mejores condiciones a los ciudadanos del mundo, no sólo estaremos haciendo que llueva, sino que llueva al gusto de todos.

Puedes conocer más acciones de Coca-Cola para la sostenibilidad del agua y el medio ambiente en nuestra sección Medio Ambiente