Mercedes es publicista y una apasionada del deporte. Sabedora de lo importante que es, en sus ratos libres ayuda a practicar judo, esquí o buceo a personas con discapacidad en la Fundación Deporte y Desafío. “Es una labor que me llena, y sobre todo es más para mí, por lo que aprendes, te enseñan; ellos tienen barreras, pero tú tienes otras”. Desde hace ocho años, Mercedes forma parte de una red transformadora de realidades, la de los cuatro millones de hombres y mujeres que hacen voluntariado en España para cambiar la vida de mucha gente.

Hasta hace unos meses, Malena ofrecía desayunos a personas que viven en la calle a través de Apumak. “Con 17 años hice un viaje de cooperación a África y ahí surgió la vocación”, cuenta. Un virus de la solidaridad que también tiene inoculado Guille, que prevé irse a Albania a trabajar con presos; Esther, que empezó como voluntaria en Cruz Roja y desde entonces no ha parado de atender dificultades; o María y Julia, que participan en campamentos para niños y adolescentes. “Les enseñamos a compartir, a respetar el medio ambiente, y te das cuenta de que les calan mucho las pequeñas cosas que les dices”, afirma Julia.

Todos estos jóvenes estaban en el II Concierto del Voluntariado en Madrid, celebrado el 3 de diciembre de forma simultánea también en Valencia y Sevilla, con lleno total, y organizado por la Plataforma del Voluntariado de EspañaCoca-Cola, dentro de la campaña #HazFelizaAlguien, para homenajear a los voluntarios. “La música es algo lúdico, emocionante, y cualquier cosa que se haga a través de ella para poner en valor la tarea de los voluntarios e invitar a ayudar a otros, es muy positiva”, decía la cantante Bebe, parte del cartel en Madrid, junto con El Kanka y Carmen Boza.

Para los que dedican sus navidades a los demás: concierto homenaje a los voluntarios

"Lo mejor de este país"

Un público principalmente joven, pero entre el que había “mayores” como Emilio, un experiodista de TVE que desde hace seis años pertenece a la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España. “Colgué las botas y me dije: ¿y ahora qué? Pues ayudar a los mayores como yo. Nos escuchamos, hablas, nos animamos y, si se tercia, pues jugamos al mus o vamos a comprar medicamentos para el que no puede ir a la farmacia”.

¿Qué se necesita para ser voluntario? "Compromiso con la causa, con la organización a la que representas y, sobre todo, con las personas a las que dedicas tu tiempo para que mejore su forma de vida", señala Beatriz. "Ser empático, ponerte en la piel del otro", manifiesta por su parte Joseba, que reconoce que su experiencia como voluntario durante 10 años le ha hecho "afrontar los problemas de una manera mucho más positiva".

“Los voluntarios son lo mejor de este país, siempre dispuestos a dar lo mejor de sí, sin mirar cuánto hacen, sino su calidad. Y con una clara vocación: que haya una sociedad más justa, donde las personas estén en el centro”, subraya el presidente de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, Carlos Susias.

La alegría de Estela

Estela sabe muy bien de lo que habla Carlos. Con 28 años y aquejada de una parálisis cerebral desde que nació, su vida habría sido claramente peor sin el apoyo desinteresado de estas personas. “Los voluntarios me dan la independencia que necesito, sin ellas y ellos no habría vivido todas las experiencias, lecciones, el crecimiento personal y amor recibido”, confiesa esta activa y comprometida joven, que se comunica a través de un tablero silábico acoplado a su silla de ruedas.

Estela estaba exultante en el concierto en Madrid. No solo porque pudo disfrutar de la música en directo y visitar a Bebe, una de sus artistas favoritas, en el camerino. “También por estar rodeada de tantos voluntarios, porque eso quiere decir que la gente desea un mundo mejor e igualitario”. “El voluntariado es algo muy serio -apunta Carlos-, pero hay que tomarlo con alegría, porque nuestra acción sirve, cambia las cosas, las mejora. ¡Eso es una felicidad y hay que celebrarlo!”.