Imagina que estás en un aeropuerto o en un centro comercial. Tienes sed, quieres un refresco y no hay ninguna máquina expendedora a la vista y tampoco te apetece desplazarte para ir a un bar o un restaurante. Apuesto a que estarías encantado de que alguien (o algo) te trajera esa deseada bebida allí donde estás. La solución podría ser GoCart, el robot que Coca-Cola está probando actualmente en sus oficinas en Berlín.

¿Cómo funciona exactamente este camarero sobre ruedas en su versión más moderna? Pues a través de una aplicación móvil,desde la que puedes ordenar la bebida de tu elección.

GoCart, de un metro de altura, detecta tu ubicación y, sin apenas hacer ruido, se dirige hacia ti. Entretanto, recibirás en tu teléfono un código que te permitirá abrir la puerta del cuerpo del robot cuando este llegue.

Segundos más tarde, ¡estás sosteniendo tu Coca-Cola bien fresquita en la mano!

Una idea para exportar

Todo comenzó de una manera casual en una feria de electrónica en 2014. El equipo de I+D de la empresa surcoreana Yujin Robot estaba presentando su último invento: un robot de transporte de comida, ropa de cama y medicamentos destinado a hospitales y centros de la tercera edad. Un grupo de miembros de Coca-Cola contempló la exhibición y les gustó la idea, se la llevaron a su terreno y pronto se estaba discutiendo en la compañía si GoCart sería capaz de transportar bebidas en lugares públicos como estaciones de tren, aeropuertos o centros comerciales. Unos meses más tarde, este robot bajito, de tacto frío y pocas palabras se movía ya por las oficinas de Coca-Cola en Berlín.

Si la compañía hará algún día un uso comercial de GoCart está aún por ver, pero lo que está claro es que en la actualidad no hay nada en el mercado de bebidas que se ajuste tan bien a este mundo dominado por los dispositivos electrónicos.