Con el aforo al completo, gran expectación y en el ambiente distendido que permiten los "benditos bares"Coca-Cola ha presentado este mediodía su nueva botella de vidrio en el Bar Escuela Coca-Cola de Madrid. Leticia Iglesias, Directora de Comunicación y Relaciones con los Medios de Coca-Cola, fue la encargada de abrir el acto en el que se desveló una botella inspirada en el mítico modelo de 1915, coincidiendo precisamente con su 100 aniversario.

Se trata de un lanzamiento exclusivo de Coca-Cola en España con el objetivo de apoyar a la hostelería en un país donde la relevancia del sector no solo es económica, sino también social y hasta cultural. “Queremos volver a la senda del crecimiento económico sostenido de la mano de un gran aliado que es la hostelería, recuperando la iconicidad de la botella Contour y sumándola a la iconicidad propia de los bares de España”, ha dicho Jorge Garduño, director general de Coca-Cola para España y Portugal, en el acto de presentación de la nueva botella a los periodistas, los primeros en poder verla y tocarla. España, con más de 300.000 bares, consume un tercio de los envases de vidrio que Coca-Cola vende en Europa.

“Como consecuencia de la crisis, los clientes se han vuelto más exigentes y solo quieren pagar por lo que realmente vale”, ha contado José María Rubio, presidente de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR). “Esta nueva botella aporta precisamente ese valor añadido, pues es un envase específico para la hostelería, cuando sirves la Coca-Cola le das más glamour, elegancia, más valor al producto que hay dentro, y encima, das más cantidad”, ha destacado mientras alumnos del Bar Escuela Coca-Cola del Proyecto GIRA servían esta bebida y preparaban algo para picar.


Una botella fruto de cinco años de trabajo

La nueva botella recupera la medida estándar de 8 onzas (237 ml), pero “hay mucho más de lo que se ve”, ha señalado Paloma Cruz, Directora de Marketing de Marca Coca-Cola. Cruz ha explicado que el nuevo envase incorpora técnicas sostenibles que lo aligeran, reduciendo su peso un 20% y permitiendo un ahorro significativo en vidrio (con una botella de las antiguas se pueden fabricar 1,2 botellas nuevas). También recupera características del envase original, con formas más puras y el logo sobre una etiqueta transparente, evocando una serigrafía. Además, las diferentes variedades (normal, light, zero y sin cafeína) se pueden identificar rápidamente a través de la chapa.

Esta botella ha sido el resultado de un proyecto de largo recorrido que se inició hace 5 años, y que supondrá la puesta en circulación de 170 millones de nuevos envases, así como una inversión de casi 50 millones de euros, entre compra de vidrio, adaptación de las líneas de fabricación y los puestos de venta y también una campaña de comunicación de apoyo a la hostelería. 

Botellas que guardan más de 30 historias

Lo que más ha resaltado Cruz es que se trata de botellas de vidrio retornables. “Tras su consumo en los bares, Coca-Cola las recoge y pasan a un sistema de producción que hace que vuelvan otra vez a esos establecimientos, y eso hasta más de 30 veces”. Botellas que pudieron estar en manos de tu abuela y pasar a tu profesora de instituto, por ejemplo, hasta llegar a ti. “¡La cantidad de historias que podrían contar estos envases si hablaran!”, ha exclamado la responsable de Marketing.

Historias como la vivida hoy, pues desde hacía 32 años no se producía un cambio de estas características. No en vano los asistentes han tenido la oportunidad de serigrafiar las nuevas botellas con la leyenda que eligiesen e inmortalizar después el momento con una fotografía instantánea.