¿Una bebida con sabor a Coca-Cola y cereza? Cherry Coke cumple 30 años más viva que nunca. Esta variedad de Coca-Cola se presentó en febrero de 1985 en algunas ciudades de Estados Unidos, y ese mismo verano se extendió a todo el país.

Su origen está en unos estudios de mercado realizados durante la Feria Mundial de Knoxville, en abril de 1982. Entre las diferentes pruebas con consumidores que se hicieron, la mayoría se decantó por esta nueva versión de Coca-Cola, que en Estados Unidos no era algo completamente nuevo. En muchas tiendas era común que se ofreciese una variedad “cherry” del refresco, que consistía en añadir un poco de sirope de cereza al vaso de Coca-Cola. El nuevo refresco hizo que todos pudieran acceder a ese gusto, y fue la primera vez que el refresco emblema de la compañía ofrecía un nuevo sabor

En España, Cherry Coke llegó a mediados de los 90, con un mítico anuncio y una canción, “No hagas el indio, haz el Cherokee”, que aún se recuerda. Su imagen era bastante rompedora: mucho negro, dibujos tribales y una invitación en los anuncios a “hacer algo diferente” querían expresar que la nueva variedad era más atrevida. Sin embargo, en nuestro país esta variedad no tuvo mucho éxito, y fue retirada del mercado al cabo de tres años. Paralelamente, en Estados Unidos, Cherry Coke ampliaba su familia con una variedad Light, y en 2005, con una versión Zero. Pero la historia del refresco en nuestro país no acaba ahí. 

En 2013, Coca-Cola decide volver a lanzar esta variedad en España, ahora bautizada como Coca-Cola Cherry y mucho más integrada en la imagen general de la marca. El relanzamiento se llevó a cabo en un primer momento como una edición limitada durante el verano: solo estaría a la venta tres meses, arropada por la campaña en internet #SusoVuelve. Su éxito, con más de tres millones y medio de latas vendidas, hizo que se quedase en nuestro país como una variedad fija. Y no somos los únicos enamorados de la cereza: actualmente, Coca-Cola Cherry está a la venta en 36 países.