“Mi nombre es Jorge Cachinero. No soy emprendedor, soy directivo, y mi número de móvil es…”. Así comienza la intervención en Entrepreneurship School Madrid del director corporativo de Innovación en Llorente y Cuenca ante la sorpresa de los jóvenes asistentes a esta novedosa escuela de emprendimiento, organizada por Coca-Cola y Think Young, y celebrada entre el 14 y el 18 de septiembre. “¿Qué es lo peor que me puede pasar por daros mi teléfono?”, pregunta. “Que te hagan spam”, “que no te paren de llamar”, contestan algunos. “¿Y eso es tan malo?”.

Profesor de la IE Business School de Madrid, Cachinero exhibe un gran sentido del humor, es cercano, directo y sabe cómo captar la atención. “El marketing ha muerto como disciplina directiva”, sentencia al inicio de su charla, en la que va desgranando sus propias recetas para un emprendimiento de éxito. “El lava más blanco con mis pastillas de jabón o compra dos por el precio de uno, esto es, el binomio producto/servicio-precio, ya no sirve en la sociedad del siglo XXI, que es cada vez más exigente, por lo que los nuevos negocios tienen que ofrecer algo ciertamente relevante”.

“No os olvidéis de cambiar el mundo”, el mensaje de Jorge Cachinero a los jóvenes emprendedores

"Por favor" y "gracias", siempre

Cachinero empezó su carrera profesional “desde el principio, poquito a poquito, creando relaciones”. Y recuerda comenzar a hacerlo ya desde niño, “cuando dejaba el cubo o pedía la pala”. En este sentido, cree que en la vida laboral lo más valioso es la red de contactos, aunque para que funcione, “hay que dejar una huella indeleble. Si es así, aunque pasen muchos años, te cogerán el teléfono si llamas”.

Según este madridista confeso, “la lucha hoy es por el talento; la tecnología es una commodity”, y recomienda a los futuros empresarios que “cuiden” a sus colaboradores. “No olvidéis decir siempre ‘por favor’, ‘gracias’. Ensayad en casa si hace falta”.

Superados los 50, Cachinero sigue fiel al consejo que le dio su padre, director de empresas, cuando él, con 33 años, tuvo que empezar a capitanear una. “Ponte siempre al teléfono, contesta el correo y recibe a todo el mundo”. “Todo esto me enriquece, ilumina, me abre avenidas”, confiesa.

“No os olvidéis de cambiar el mundo”, el mensaje de Jorge Cachinero a los jóvenes emprendedores

Honestidad ante el fracaso

Cachinero es desde hace más de cuatro años director corporativo de Innovación en Llorente y Cuenca, y opina que el responsable de esta área debe estar cerca de la cabeza de las empresas “para tener visibilidad y crear los mecanismos de empatía con el impulso innovador que impliquen a todos los departamentos”.

Antes de recalar en Llorente y Cuenca, fue directivo en Ford y Japan Tobacco International. Para él, la trayectoria profesional es una carrera de maratón y no los cien metros lisos, donde “los fracasos, como los impuestos, son inevitables”. Pero hay que ser honesto con los tropiezos. “Preguntarse ‘qué he hecho mal y qué hacer para que no vuelva a pasar”.

Un peaje obligatorio en el camino hacia el éxito de todo emprendedor, en el que suele pasar casi de todo, pero en el que nunca hay que dejar de soñar. “No os olvidéis de cambiar el mundo”, insta a los jóvenes. Y pone como ejemplo a Bill Gates. “Aún tiene ganas de seguir haciéndolo, y eso que ya ha triunfado con Microsoft y es ultramillonario”.

Fotos | Twin Freaks Studio