"Somos jóvenes amantes de la literatura que quieren compartir esta pasión con los demás". Así define Paloma, Porexpan, a los booktubers como ella. Una palabra que a muchos les sonará a chino, pero que, resultado de unir “book” (libro) y “tuber”, de youtuber, designa a unos personajes cada vez más populares entre los adolescentes españoles. Jóvenes que en grabaciones breves y dinámicas, dominando a la perfección la edición de vídeo y la puesta en escena, trasladan su amor por el papel a su mundo nativo digital... ¡y lo contagian!

Desde que en 2012 Porexpan, de 22 años y graduada en Comunicación Audiovisual, abriera su propio canal en Youtube porque sentía la necesidad de expresarse “de modo audiovisual”, ha logrado alcanzar los 62.903 suscriptores y vivir de ello. En su canal, además de hablar de libros, lo hace de viajes, da clases de guión de cine, recetas o trucos para estudiar, pero lo suele relacionar todo con Harry Potter, del que es muy fan, lo que la ha convertido en referente no solo para los seguidores del famoso estudiante de Hogwarts, sino también para las marcas.

“La gente busca un mensaje más cercano, el de una especie de amigo que le cuente lo que quiere conocer, y desconfía de los medios tradicionales”, señala para explicar el éxito del fenómeno booktuber, muy consolidado en Estados Unidos y América Latina y que en España no ha dejado de crecer desde que aterrizara hace unos pocos años. De la misma opinión es Cristina, Tina-Jack, autora de Sumergidos entre libros, un blog literario con canal en Youtube, al que se lanzó por su potencial y para vencer su miedo a la cámara.

“No somos críticos literarios que hacemos, por ejemplo, una reseña desde un punto de vista profesional, sino personas normales y corrientes que damos nuestra visión personal sobre un libro en un lenguaje sencillo, sin tecnicismos, y con mucha pasión”, dice esta periodista de 26 años que ya va por su segunda novela y a la que no le gustaba nada leer hasta que se cruzó en su camino la trilogía Memorias de Idhún, de Laura Gallego.

Una conexión que genera intercambio y debate

Con los millones de seguidores de sus videoblogs, los booktubers desmontan el tópico de que los adolescentes, aparte de las lecturas obligatorias en la escuela, no abren un libro. “Igual no lees en papel, pero lo haces en el móvil. El otro día se quejaba una amiga: ‘Voy en el metro con el móvil y me miran mal, ¡pero si estoy leyendo!’ Toda la vida ha habido gente que ha leído más o menos, pero si te interesan los libros, los acabas disfrutando de un modo u otro”, apunta Raquel Bookish, que también escribe en sus ratos libres.

De hecho, la literatura infantil y juvenil es el motor de ventas de un mercado editorial en crisis, erigiéndose como su categoría más resistente y sólida, según el último Anuario Iberoamericano sobre el Libro Infantil y Juvenil 2015, editado por la Fundación SM.

Para esta community manager de 22 años, graduada en Publicidad, Relaciones Públicas y ADE, “los booktubers no han inventado la rueda. Hacemos lo que se ha hecho siempre, que es leer un libro y comentarlo, igual que hace 100 años se hacía en un café. Se trata de establecer una conexión con la gente, una conversación”. Y es que estos chicos y chicas han creado una comunidad de lectores que no solo sigue sus recomendaciones, sino que participa de manera activa intercambiando opiniones y generando debate.

En esa conexión, los booktubers, con su Book Haul (enseñar los últimos libros que han desembarcado en sus estanterías), Wrap up (resumen de las lecturas durante un periodo determinado) o Unboxing (abrir los paquetes en directo), fomentan la lectura y posiblemente las ventas. Por eso, las editoriales les siguen de cerca y les hacen llegar libros para que los comenten. “Tienes que continuar leyendo lo que a ti te gusta y dar tu opinión, y en caso de leer alguno de los ejemplares que te proponen, has de ser sincero para no perder tu esencia y credibilidad”.

Sin prejuicios

Juan Gómez-Jurado en una charla con los booktubers
Juan Gómez-Jurado, durante un momento de su charla con los 'booktubers'-

Porexpan, Tina-Jack y Raquel Bookish fueron tres de los cerca de 20 booktubers  y blogueros que el pasado 13 de junio se acercaron a las oficinas de Coca-Cola Iberia en Madrid a escuchar la clase magistral de Juan Gómez-Jurado, uno de los escritores españoles contemporáneos más traducidos y un fenómeno de ventas en libro electrónico.

Jurado, que por primera vez forma parte del jurado nacional de la 57ª edición del Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto y para quien “escribir es como respirar”, se refirió a estos prescriptores de literatura en internet. “Youtube es la reacción a un tráiler de Los Vengadores o al último libro de La Bella y la Bestia. No hay que tener prejuicios, aunque si me hubierais preguntado hace cuatro o cinco años, mi opinión habría sido distinta, y lo cierto es que hay gente como vosotros haciendo cosas maravillosas”.