Cerca de la mitad de la población española vive en municipios de menos de 50.000 habitantes, en los que a veces es muy difícil acceder a los libros. Desde hace 17 años, el concurso Campaña de Animación a la Lectura María Moliner premia las tres mejores iniciativas de fomento de la lectura en esas localidades menos pobladas, especialmente entre niños y adolescentes, los futuros adultos lectores.

Este año, han sido distinguidas las bibliotecas de Valle de Erro (Navarra), Cabanillas del Campo (Guadalajara) y Armilla (Granada), cuyos proyectos buscan vertebrar la vida social y cultural de los pueblos en torno a estos centros.

En la casa de los libros por excelencia, la Biblioteca Nacional, en Madrid, y en un acto presidido por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, los ganadores recogieron el pasado 8 de febrero los galardones, que otorga el Ministerio de Educación, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la Fundación Coca-Cola.

“Los libros nos hacen mejores personas”

“Las bibliotecas participantes y las finalmente premiadas han contribuido en gran manera a la formación lectora de jóvenes y mayores, y ese es un servicio por el que les estamos muy agradecidos”, afirmó Méndez de Vigo, a la vez que recordaba que “los libros nos hacen mejores personas. Más cultos, más críticos, más sabios, más libres”.

Por su parte, el director de la Fundación Coca-Cola, Juan José Litrán, puso en valor la “dedicación, profesionalidad y talento de los bibliotecarios y bibliotecarias que cada día se retan a sí mismos para hacer que la magia de la lectura llegue a todos los rincones y a públicos de todas las edades”.

Para seleccionar a los premiados, se analizó la claridad y el interés del proyecto desarrollado, su planificación, viabilidad y originalidad, así como la innovación en el uso de las nuevas tecnologías.

Libros puerta a puerta por los valles del Pirineo

En esta edición, el galardón a la mejor iniciativa a municipios de menos de 5.000 habitantes ha sido para Piensa globalmente, actúa localmente, de la biblioteca de Aurizberri/Espinal, en el Valle de Erro (Navarra).

Según el jurado, fue un "excelente ejemplo" de dinamización lectora en el ámbito rural durante el pasado año. No solo por su amplio calendario de actividades y por sacarlas fuera de la biblioteca, llevándolas a centros educativos, de mayores, asociaciones locales, etc., sino por su gran difusión a través de la radio y las redes sociales, y por poner en valor, a través de ellas, el capital humano del Pirineo: sus artistas, escritores, emprendedores…

Una de las actividades más destacadas fue Puerta a puerta: la biblioteca cambió de sede una vez a la semana para efectuar el servicio de préstamo por los valles del Pirineo.

Una liga, pero de libros

La biblioteca, ante tod@s, de la biblioteca de Cabanillas del Campo, en Guadalajara, ha obtenido el premio a municipios de entre 5.001 y 20.000 habitantes. “Una propuesta muy completa, con multitud de actividades interesantes y originales, dirigidas a niños, jóvenes, adultos y mayores” para convertir la biblioteca en el lugar de encuentro de los vecinos y la lectura en el eje cultural.

Más de 1.500 alumnos de colegios de varias localidades de la zona participaron en 2016 en La liga de los libros. En ella, se repartieron lotes de libros en diversas aulas de los colegios participantes, que tuvieron tres meses para trabajar con ese material.

En una primera fase, se realizó un concurso sobre esos libros en el propio centro. Después, los equipos ganadores se enfrentaron con otros. En la final, se vieron las caras las aulas triunfadoras de cada una de las localidades.

Convertirse en investigador bibliotecario

El premio a municipios de entre 20.001 y 50.000 habitantes ha sido para la biblioteca Miguel Hernández, de Armilla, en Granada, por Solo se ve bien con la biblioteca. Lo esencial es invisible a los ojos, en un claro homenaje al Principito por su 73 aniversario sustituyendo 'el corazón' por 'la biblioteca'. Una iniciativa con “una variada programación, planificada a lo largo del año, dirigida a toda la población y también a otros municipios, prestando especial atención a las actividades con centros escolares y de educación especial”, según el jurado.

Una de las actividades más originales es la que permitió obtener la placa de investigador bibliotecario a los estudiantes que visitaron la biblioteca y escucharon atentamente las explicaciones sobre ella. Divididos en grupos, recibieron un plano del centro con contenido erróneo que tuvieron que descubrir, además de tener que realizar con éxito labores de búsqueda y localización de material, entre otras.

A esta convocatoria han concurrido 604 proyectos, de los que se han seleccionado 300 ganadores. Las tres mejores bibliotecas han recibido 12.000 euros en metálico y, las 300, lotes de hasta 200 libros (novedades editoriales) para seguir inoculando la pasión callada por la lectura.

Puedes consultar aquí el listado de los 300 municipios premiados