Un viaje hacia una nueva forma de entender el medio ambiente. Es el que realizaron el pasado 19 de abril, con motivo de la Semana de la Tierra, los empleados de Coca-Cola Iberia en Madrid. Con una tarjeta de embarque que rezaba: Rojo es el nuevo verde, salían por la mañana en autocar de las oficinas para vivir el compromiso con el entorno de la compañía.

“Solemos hablar de medio ambiente en abstracto, con grandes cifras, y hoy queremos compartir con los empleados, siempre en el centro del negocio, nuestra estrategia medioambiental de una forma muy especial, para que la conozcan a fondo, la interioricen y sepan comunicarla”, señalaba Silvia Arribas, Ambassador Project Manager.

El destino era Eco Platform, en Leganés, la distribuidora ecológica de Coca-Cola para la zona centro del país, con una flota nueva y más eficiente de 200 camiones que atiende a 5.000 clientes diarios.

Allí, la directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, Ana Gascón, desgranó los objetivos medioambientales para 2020, detalló sus principales ejes (agua, envases, emisiones y agricultura sostenible) y los avances que se han hecho ya para “ser referentes en gestión ambiental y compromiso con el entorno”. “Reponemos a la naturaleza el 100% del agua contenida en nuestras bebidas; el 100% de la energía utilizada en nuestras fábricas procede de fuentes renovables; el 100% de nuestros envases son reciclables; e imponemos criterios medioambientales de selección al 100% de nuestros proveedores agrícolas”, destacó. “Podemos sentirnos orgullosos de nuestro desempeño medioambiental porque es excelente”, afirmó.

El rojo es el nuevo verde
La directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, Ana Gascón, en un momento de su charla.

Portavoces ‘ambientales’ de Coca-Cola

Conocer algo te acerca a ello, pero, al hablarlo, lo conviertes en tuyo. A continuación, los empleados, divididos en grupos, tuvieron que hacer de portavoces y contar al resto algunos de los principales proyectos de Coca-Cola en España. Pero no de una manera cualquiera, sino de una muy visual y atractiva, que suele ser la más eficaz.

A través de una infografía, una reseña para Twitter, un titular con gancho y un breve speech, los participantes expusieron el plan de Coca-Cola para devolver a la naturaleza cada gota de agua contenida en sus bebidas; el proyecto con WWF para recuperar las Tablas de Daimiel y con la Universidad de Málaga para restaurar la desembocadura del río Guadalhorce; la Guía Fanta de buenas prácticas para el cultivo de cítricos; y la limpieza de costas de cada verano junto a voluntarios de la Fundación Ecomar.

El rojo es el nuevo verde
Los participantes se convirtieron durante una hora aproximadamente en 'portavoces ambientales' de Coca-Cola.

“Es un modo estupendo de adentrarte en los proyectos. Te llegan mucho más”, comentaba Ana Bravo, del Departamento Técnico, después de la dinámica de grupo. “Me ha encantado”, apuntaba su compañera Beatriz Reverter. “¡Cómo lo interiorizas todo! Lo de la Guía Fanta de buenas prácticas se me ha quedado grabado. Ahora se lo puedo contar bien a cualquiera”.

Abrirse a nuevos puntos de vista

Tras conocer la estrategia en detalle y ser capaces de comunicarla, tocaba “cambiar el chip”. Y qué mejor que hacerlo de la mano del mentalista Javier Luxor.

El rojo es el nuevo verde
Los empleados quedaron asombrados con la capacidad de Javier Luxor para adivinar lo que pensaban.

Con unos sencillos ejercicios y ante el asombro general, demostró lo predecibles que somos cuando pensamos de forma automática, y lo importante que es deshacer esos automatismos, muchas veces limitantes, para abrirnos a nuevas ideas en la vida personal y profesional. “Igual que ejercitamos los músculos en el gimnasio, somos responsables de la calidad de nuestros pensamientos, que nos llevarán en una u otra dirección”.

Si no con otro chip, los empleados abandonaban Eco Platform al menos con otra visión, la de que, ahora más que nunca, el rojo Coca-Cola es el nuevo verde.