1992. Los ojos del mundo miran a España: los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Expo de Sevilla… Las calles se llenan de gente dinámica y jovial, auténticos vivos vivientes con una única misión: dar vidilla. Justo en ese año sale al mercado Aquarius.¿Casualidad?

Este inolvidable escenario es el marco de la nueva campaña de Aquarius, Vivos Vivientes, una oda a la gente vitalista que mueve el mundo y que coincide con el lanzamiento de Aquarius Vive, una bebida refrescante, baja en calorías, con un sabor agradable y un aporte extra, pero con la esencia de Aquarius.

“Con Aquarius Vive, Aquarius cimenta su posicionamiento de bebida ligada a un estilo de vida saludable. Este era el momento perfecto para trasladar también ese posicionamiento a la comunicación de marca, y de ahí surgió el concepto de ‘Vivos Vivientes’, que va a tener mucho recorrido”, asegura Ana Herrero, directora de Cuentas de la agencia Sra. Rushmore, que firma la campaña.

“Un vivo viviente es una persona vital, disfrutona, activa, espontánea. Es gente que se bebe la vida a pequeños sorbos, con gran personalidad y sentido del humor. Una actitud ante el mundo que representa Aquarius; es Aquarius en estado puro, y de este modo queríamos trasladárselo a los consumidores”, señala por su parte Mónica Rubio, Content Marketing Manager de Coca-Cola.

Homenaje a un año especial en la memoria de los españoles

La invasión de esos seres vivarachos en la España del 92 para animar el cotarro fue, según desvela la campaña, una operación “secretísima” orquestada por el Gobierno. Y tuvo tal éxito que, hoy, miles de ellos siguen entre nosotros. “Nos hacía mucha ilusión hacer un homenaje a una época mítica que todos tenemos en la memoria y, además, poder contar con Javier Mariscal ha sido un regalo”, comenta Herrero. En el anuncio de televisión, el famoso diseñador muestra que las orejas de Cobi, la mascota de Barcelona 92, forman claramente dos uves, “una pista más de la operación ‘Vivos Vivientes”.

Para rodar el spot se han utilizado imágenes de archivo de la Expo y de las Olimpiadas de Barcelona, pero también se han filmadoplanos en Betacam, las cámaras que se usaban entonces. “Ha sido muy divertido recrear el look de la época y el resultado es espectacular. La realizadora Belén Gayán y la productora Agosto han hecho un trabajo magnífico. Rodamos en diferentes lugares de Barcelona, combinando cámaras antiguas para los planos de 1992 con cámaras HD para los actuales”, explica Herrero.

En este sentido, la directora de cuentas de Sra. Rushmore reconoce que lo más complicado fue el montaje, “porque había mucho material y siempre es difícil decidir qué dejas fuera”. ¿Lo más divertido? “El último día de rodaje grabamos el plano de ‘hipnosis masiva’, en el que sale gente que sigue con su cabeza los movimientos del espectáculo que están viendo. Lo que observan, en realidad, es una coreografía del grupo Locomía de la época, y entre el público estamos varios miembros del equipo de la agencia y de Aquarius, vestidos y peinados como en 1992. Nos reímos muchísimo grabando ese plano”.

Una marca "muy próxima" a la gente

La campaña, que vive también en cine, radio, exterior y medios impresos y digitales, tiene el humor característico de Aquarius y vuelve a traernos momentos cercanos, frescos, espontáneos. Como manifiesta Herrero, “está pensada para que guste a los consumidores, para que se identifiquen con ella, para hacerles reír o emocionarles, y solo podemos conseguirlo si estamos pegados a la calle, en contacto con lo que les gusta, mueve o preocupa”. Aquarius quiere ser una marca muy próxima a la gente y así es como debe mostrarse”, apunta Rubio.

Las campañas de Aquarius suelen cumplir sobradamente ese objetivo. ¿Secretos? Pocos. Según Herrero, “son el resultado final demeses de trabajo de numerosas personas, de cenas en la agencia, en rodajes, en salas de montaje.., y de reuniones en Coca-Cola. Todo eso mezclado con talento y mucha exigencia”.