Ana Morgade se ríe de casi todo, pero se pone seria cuando entra en la casa de las palabras. Le impone. La cómica y actriz presentó el pasado 24 de junio en la sede de la RAE en Madrid la gala final de la 56ª edición del Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto. Un escenario y un público -jóvenes, sus padres y profesores- poco familiares para ella.

Sin embargo, la nueva presentadora del programa de monólogos El Club de la Comedia reconoce sentirse muy cercana a los ganadores y finalistas del concurso. No solo porque comparte con ellos esa pasión que transmiten. Como la mayoría de estos chicos, ella es también una gran lectora. Y, además, escribe.

¿Qué te pareció la experiencia?

Fue supergrata. Me sorprendió comprobar lo bien que escriben estos chicos, con esa delicadeza, esa madurez. Es una prosa muy adulta. Les tengo profunda admiración, porque escribir ni se lleva ni es lo que te hace el más guay del instituto, así que ¡enhorabuena!

¿Con qué te quedas de la gala?

Había mucho entusiasmo, mucha pasión entre los chicos, y eso es algo que comparto con ellos. Somos gente apasionada. La vida hay que vivirla así. Y luego estaban esas caras de orgullo de los familiares y profesores.

Las palabras son también humor.

Son un arma maravillosa al alcance de cualquiera, aunque, desgraciadamente, ahora hay mucha gente que se olvida de leer y escribir. Las palabras atrapan la esencia de uno. A veces tu cabeza es un embrollo y, al escribir, te desenredas; también es una forma de desahogarte. ¡Y son gratis, señores!. Se puede escribir en cualquier momento, en cualquier lugar. Me apena que se esté perdiendo la costumbre. Las nuevas generaciones no son conscientes de lo que significan. Como afirmó en su discurso el director de la RAE, Darío Villanueva, crean universos que antes no existían. Tienes ese poder en tus manos.

¿Cómo alimentas tu creatividad?

La inspiración es traidora, así que, como dijo el gran Picasso, que cuando llegue “me encuentre trabajando”. Uno no escribe 15 minutos y son 15 minutos de oro. Hay que sentarse, aunque no te salga nada o te salga mal. Déjate llevar. Seguro que, de entre ese montón de cosas, alguna vale la pena. El mayor enemigo de la creatividad es la pereza, amigo, la vagancia. Y sé tolerante con tus propios fallos, aunque lo que hayas escrito sea una porquería. Ya surgirá algo mejor.

Ana Morgade:

©Finalistas de la 56ª edición del Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto, en un momento de la gala final en la sede de la RAE en Madrid.

¿Te gusta leer?

Mucho. De hecho, me da rabia que se subestimen los superventas, el que se quiera convertir la literatura en algo elitista, minoritario. A mí también me gusta la narrativa elaborada, pero el delito es ¡no leer!

¿Qué lecturas de tu adolescencia recuerdas especialmente?

Me impactó Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez y, para quien huye de los libros gordos, recomiendo Doce cuentos peregrinos, también de ese autor. Otra lectura que aconsejo es Nada, la polémica obra para jóvenes de la danesa Janne Teller.

Actriz, cómica, ávida lectora, no me digas que también escribes.

Así es. Tengo aparcado desde hace dos años un proyecto de relatos con la editorial Léeme libros. Ahora mismo no tengo tiempo para revisar el material, pulirlo. Me tengo que poner a ello. La verdad es que no responden a ningún género concreto. Eso sí, ¡lo que no falta es el humor!